TRIBUNAL PERMANENTE DE LOS PUEBLOS
-TPP-
AUDIENCIA PETROLERA
Bogotá, agosto 2, 3 y a de 2007
Antecedentes
EL TPP es un tribunal de carácter no gubernamental,
del género de los "tribunales de opinión" que
tuvo su origen en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad
cometidos por los Estados Unidos contra el pueblo de Vietnam. Es un
instrumento de justicia muy importante para la búsqueda de la
verdad, la justicia y la reparación integral de las víctimas.
El TPP está integrado por unos 130 hombres y
mujeres, de una alta reputación moral absolutamente indiscutible,
en situación de ejercer la función judicial a un alto
nivel; su procedencia es muy diversa (sociólogo, indígena,
político, intelectual, defensor de derechos humanos, escritor,
etc.); nombrados por el Consejo de la Fundación Internacional
Lelio Basso por el Derecho y la Liberación de los Pueblos.
La base de los juicios del TPP son las convenciones
de Derechos Humanos, convenciones internacionales y se realizan sin
las ataduras que crean los poderes políticos, los poderes mundiales,
los poderes de los estados; está por fuera de las estructuras
judiciales de los países y representa -de alguna manera- la conciencia
ética de los pueblos, de la humanidad.
El TPP se ha reunido en 31 ocasiones para juzgar situaciones
de muchos países, de pueblos enteros que no son estados y que
han sufrido genocidios por otros estados; también ha juzgado
la política de multinacionales y de instituciones internacionales
como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
TPP Sesión Colombia.
Multinacionales y Crímenes de Lesa Humanidad
El saqueo de los recursos naturales, la privatización
de los servicios públicos, la destrucción del medio
ambiente y la biodiversidad, el hambre y muchas otras formas de violencia
le han impedido al pueblo de Colombia vivir en condiciones dignas.
El ALCA y TLC son pactos violatorios de los derechos de los pueblos,
que benefician exclusivamente las transnacionales.
Para garantizar el saqueo de las riquezas, el control territorial
y la explotación de la población, el gobierno colombiano
ha implementado modalidades de guerra sucia a través del terrorismo
de estado.
Las comunidades indígenas continúan siendo afectadas
por la implementación de megaproyectos en sus territorios; estos
destruyen sus costumbres, su cosmovisión y sus vidas.
La ley de “Justicia y Paz” encarna una política
integral de terror que profundiza y perpetúa la impunidad por
la violación de los derechos humanos y crímenes de Lesa
Humanidad en beneficio de las transnacionales y los monopolios nacionales.
La búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación
integral de las víctimas, es un elemento indispensable para la
conquista de la solución política al conflicto social
y armado que vive el país.
La participación de la población en la recuperación
de la memoria histórica es fundamental, por ello, el proceso
de TPP debe estar ligado a la reconstrucción de las organizaciones
sociales y de las comunidades destruidas por el terrorismo de estado.
Este es un paso muy importante para la construcción de la Otra
Colombia Posible.
El TPP, analizará tres ejes de problemas pero
en su interacción: EXTRACCIÓN INDEBIDA DE RECURSOS
NATURALES, CON APOYO EN MODALIDADES DE GUERRA SUCIA o TERRORISMO DE
ESTADO y LA VIOLACIÓN PERMANENTE DE LOS DERECHOS HUMANOS.
El TPP ha venido recibiendo las acusaciones y pruebas
y escuchando a través de audiencias públicas especializadas
los testimonios de decenas de hombres y mujeres, de los casos más
relevantes de violación de los derechos humanos y crímenes
de lesa humanidad cometidos por transnacionales en los distintos sectores
de la economía nacional; las audiencias arrojan un instructivo
o fallo parcial, que serán los elementos de la sesión
deliberante.
El TPP viene abordando el análisis de los impactos
de la política de multinacionales presentes en los sectores:
agroalimentario, Biodiversidad, Minero (oro, carbón), petróleo,
servicios públicos y el sistema financiero. Igualmente, juzgará
las multinacionales responsables de crímenes contra pueblos indígenas.
El juzgamiento inició en septiembre de 2005
con la audiencia preliminar agroalimentaria en Berna – Suiza (política
de Nestlé) y culminará el 22 de julio de 2008 con la sesión
deliberante que recogerá los fallos parciales y emitirá
un veredicto final sobre la política de las multinacionales y
el estado colombiano.
Audiencia Petrolera
OXI – REPSOL- BP y el estado colombiano
Juzgará la política de la Occidental
Petroleum Corporation, Repsol y British Petroleum Corporation, por los
impactos lesivos en la población de los departamentos de Boyacá,
Arauca, Casanare y Norte de Santander en el oriente colombiano y al
estado colombiano por haber promovido y facilitado la entrega de los
recursos naturales a costa del sufrimiento, la tragedia y la miseria
del pueblo colombiano.
Los atropellos de estas empresas buscan especialmente
lograr el control poblacional para evitar resistencias a la exploración
y explotación del recurso, para lo cual han combinado varias
estrategias: militarización de la zona acompañada de mercenarios
norteamericanos, declaración de Zona de Rehabilitación
y Consolidación para el posicionamiento paramilitar, ejecución
de crímenes de lesa humanidad y una persecución judicial
permanente contra las organizaciones sociales.
Militarización de la Región:
las petroleras han tenido responsabilidad directa con el conflicto colombiano,
no solo porque han financiado batallones del ejército con el
objeto de brindar seguridad a sus instalaciones, sino porque han tenido
influencia directa en decisiones militares como es la escogencia de
sus comandantes y la realización de operativos.
El financiamiento de la brigada XVI en Yopal y la XVIII
en Arauca; el bombardeo de Santo Domingo –Arauca; el asesinato
en Arauca de los líderes Alirio Martínez, Leonel Goyeneche
y Jorge Prieto y de varios miembros de la Asociación ACDAINSU,
ASOCHARTE, ASOVEC y ADUC (el asesinato de su presidente CARLOS MESIAS
ARRIGUI y la Ejecución extrajudicial de Daniel y Roque Julio
en el Casanare; la penetración de grupos paramilitares desde
áreas “protegidas” por el ejército; el servicio
de guardas de seguridad a altos mandos de la BP por parte de reconocidos
paramilitares; las Masacres de Caño Seco, Flor Amarillo-Piñalito
- Cravo Charo y La Cabuya; Detenciones Masivas 2002, 2003, 2006; desapariciones,
torturas y desplazamientos forzados de comunidades perpetrados por grupos
paramilitares en áreas de interés exploratorio, son evidencias
de la influencia de estas empresas en la estructura del estado para
garantizar el saqueo de este recurso.
El Asesinato de Aury Sara Marrugo y su escolta Enrique
Arellano, de Manuel Gustavo Chacón, Rafael Jaimes Torra, Jorge
Orlando Higuita, entre muchos otros, no solo han posibilitado la destrucción
del sindicato petrolero (USO), sino la entrega del recurso y la infraestructura
petrolera al capital privado, en especial a las transnacionales.
Entre muchos otros crímenes (desaparecidos,
torturados, detenidos, amenazados, judicializados y exiliados)
Impactos Ambientales: Las actividades
petroleras han dejado serios daños sobre el medio ambiente, poniendo
en grave riesgo la sostenibilidad y vida de la región. No existen
controles institucionales y hay altos niveles de corrupción propiciados
desde las empresas petroleras.
La desaparición del Ecosistema Geoestratégico
de la Laguna de Lipa, sus humedales y Caño Limón, patrimonio
de la cultura indígena; la destrucción de la cadena alimentaria,
el vertimiento de aguas altamente contaminadas en la cuenca del río
Arauca, la modificación del régimen hidrológico
regional, en el departamento de Arauca, el secamiento de los ríos
Charte, Unete, Cravo Sur y Cusiana con el bombeo de agua pura al subsuelo
y la deforestación relacionada con las actividades petroleras,
la generación de gases contaminantes que han causado graves daños
sobre cultivos, son algunos de los casos más relevantes.
El deterioro de las condiciones ambientales se presenta
igualmente en otras áreas petroleras aledañas a los yacimientos,
como sucede en el departamento del Putumayo (Texas y Ecopetrol), Santanderes
(Shell y Texaco), Tolima y Meta (Chevron Texaco).
Etnocidios: las actividades petroleras
han estado relacionadas históricamente con procesos sistemáticos
de exterminio a pueblos nativos, cuyos antecedentes se remontan a los
inicios del siglo veinte.
Entre los casos mas relevantes podemos resaltar: de
los Yarigüies en el Magdalena Medio por parte de la Standard Oil,
de los Guahibos en Arauca por la OXI, los Cofanes y Sionas en el putumayo
por parte de la Argosy, y la sangrienta persecución contra los
Motilón-Bari en el Catatumbo por la BP y de los Uwas en Boyacá
y Arauca por la OXI.
Saqueo del recurso: las nuevas formas
de contrato que se han venido implementando causan un gran desfalco
y perdidas incalculables para el pueblo colombiano, en el caso del pozo
Caño Limón, uno de los más importantes del país,
su reversión se debía hacer este año, es decir
el pozo pasaría a manos y control del estado en cabeza de ECOPETROL.
Sin embargo el gobierno de Álvaro Uribe extendió este
contrato a perpetuidad, lo que significa que la OXY podrá sacar
hasta la última gota de crudo de esta reserva mediante la nueva
forma de contratación, además de esto el estado colombiano
subsidiará la devaluación de la infraestructura petrolera
que se genera por el desgaste de esta. Con este escenario se configura
un verdadero saqueo de este importante recurso.
Corrupción: las petroleras
han sido un factor de desestabilización, manipulación
y sometimiento del estado y de los intereses de la nación. Históricamente
decretos, leyes y artículos de la constitución fueron
redactados en favor de las transnacionales. Sonados casos reportan que
las regalías petroleras han sido un factor de exclusión,
corrupción y empobrecimiento generalizado.
Todos
estos crímenes y homicidios de los dirigentes sociales ocultan
intereses políticos y económicos que promueven el desmantelamiento
generalizado de los movimientos sociales en la región. Arauca
es uno e los departamentos que ha tenido que soportar una de las arremetidas
militares mas violentas del régimen de Uribe, esta operación
enmarcada dentro de una extraña figura denominada “Zona
de Rehabilitación”, pretende recuperar el “orden
público”, inmovilizar los grupos guerrilleros y destruir
las organizaciones sociales. Sin embargo detrás de esta ofensiva
estatal y paramilitar, se busca asegurar a una de las regiones con mayor
importancia geopolítica del país, por su significado como
uno de los mayores corredores viales entre Colombia y Venezuela; en
el aseguramiento de las reservas, la infraestructura y los intereses
de las empresas petroleras transnacionales; y controlar la frontera
con un país en el que se consolida un proyecto político
antagonista frente al cual se hacen desde ya medidas estratégicas
militares como el gasto frustrado del 100 millones de dólares
en tanques de gran tonelaje, ante el panorama remoto pero posible de
una confrontación armada entre los dos países.
El hecho que desde Arauca se pueda construir la conexión
vial más eficiente desde los grandes centro económicos
colombianos hacia las reservas energéticas y los mercados venezolanos,
hace que esta región cobre una gran importancia estratégica
especialmente en el actual panorama de agotamiento de las reservas de
hidrocarburos en Colombia, por lo que las grandes transnacionales comercializadoras
de petróleo necesitarán asegurar esta región para
asentar la infraestructura que les posibilitará especular con
el mercado interno de hidrocarburos.
Al megaproyecto petrolero se le suma otro denominado
Ruta de los Libertadores y la Marginal de la Selva, es un canal seco
internacional que unirá Caracas – Bogotá –
Quito, y a los océanos pacífico y atlántico. Su
construcción ha generado el desplazamiento de miles de pobladores
que residían en pueblos y veredas ubicadas a la orilla de estas
carreteras, pues para los inversionistas es necesario que no haya ningún
tipo de presión que impida ni la construcción ni el libre
transito de mercancías y recursos naturales que cruzarán
permanentemente por esta rica región del país, que al
igual que otras, ha sido declarada Zona Económica Especial de
Exportación –ZEEE-. Aquí puede estar la explicación
de varias masacres cometidas especialmente en comunidades de Santo Domingo,
Cravo Charo, Caño Claro, Caño Salas, Betoyes, Quintame,
Flor Amarillo, Piñalito, Botalón, la Horqueta, entre otras.
Estos crímenes y el terror que diariamente vive
la población serán evidenciados, denunciados y juzgados
por el TPP en la audiencia petrolera. La audiencia es parte del proceso
de justicia popular y elemento importante para la activación
de la estrategia jurídica integral de la “Campaña
Internacional Efectos de la Explotación Petrolera: POR EL RESPETO
A LA VIDA, LOS DERECHOS HUMANOS, LA CULTURA Y LA PERMANENCIA EN EL TERRITORIO.”
AUDIENCIAS Y PRELIMINARES:
La preparación colectiva de la audiencia petrolera
se viene desarrollando a través de 7 audiencias preliminares:
Saravena, Barrancabermeja, El Tarra – Norte de Santander, Cartagena,
Madrid en el Estado Español, Glasgow – Escocia y en Washington
– Estados Unidos, y un gran foro nacional donde se definirá
una propuesta global de confrontación a esta política
depredadora.
Il TPP è un tribunale di tipo non governativo,
sul genere dei “tribunali di opinione” che ha avuto la sua
origine nel processo ai crimini di lesa umanità commessi dagli
Stati Uniti contro il popolo del Vietnam. È uno strumento di
giustizia molto importante per la ricerca della verità, della
giustizia, della riparazione integrale delle vittime.
Il TPP è composto da circa 130 fra uomini e
donne, di un’alta reputazione morale assolutamente indiscutibile,
in grado di esercitare la funzione giudiziaria ad alto livello; la loro
provenienza è molto diversa (sociologi, indigeni, politici, intellettuali,
difensori dei diritti umani, scrittori, ecc.); nominati dal Consiglio
della Fondazione Internazionale Lelio Basso per il Diritto e la Liberazione
dei Popoli.
La base dei giudizi del TPP sono le convenzioni sui
Diritti Umani, le convenzioni internazionali; vengono realizzati senza
le restrizioni che creano i poteri politici, i poteri mondiali, i poteri
dello stato; si pone al di fuori delle strutture giudiziarie degli stati
e rappresenta – sotto alcuni aspetti – la coscienza etica
dei popoli dell’umanità.
Il TPP si è riunito in 31 occasioni per giudicare
situazioni di molti paesi, di popoli interi che non conformano uno stato
e che hanno sofferto genocidi ad opera di altri stati; ha giudicato
inoltre la politica delle multinazionali e delle istituzioni internazionali
come la Banca Mondiale e il Fondo Monetario Internazionale.
TPP Sessione Colombia
Multinazionali e Crimini di Lesa Umanità
1. Il saccheggio delle risorse naturali, la privatizzazione
dei servizi pubblici, la distruzione dell’ambiente e della biodiversità,
la fame e molte altre forme di violenza hanno impedito al popolo della
Colombia di vivere in condizioni dignitose.
2. L’ALCA e il TLC sono patti che violano i diritti
dei popoli, e che beneficiano esclusivamente le multinazionali
3. Per garantire il saccheggio delle ricchezze, il
controllo territoriale e lo sfruttamento della popolazione, il governo
colombiano ha messo in atto modalità di guerra sporca (guerra
sucia) attraverso il terrorismo di stato.
4. Le comunità indigene continuano ad essere
danneggiate dalla realizzazione di megaprogetti nei loro territori;
ciò distrugge i loro costumi, la loro visione dell’universo
e le loro vite.
5. La legge di “Giustizia e Pace” incarna
la politica integrale di terrore che acuisce e perpetua l’impunità
per la violazione dei diritti umani e dei crimini di Lesa Umanità
a beneficio delle multinazionali e dei monopoli nazionali.
6. La ricerca di verità, giustizia e riparazione
integrale per le vittime, è un elemento indispensabile per la
il raggiungimento di una soluzione politica al conflitto sociale ed
armato che vive il paese.
7. La partecipazione della popolazione al recupero
della memoria storica è fondamentale, e per questo, il processo
del TPP deve essere legato alla ricostruzione delle organizzazioni sociali
e delle comunità distrutte dal terrorismo di stato. Questo è
un passo fondamentale per la costruzione di un Altra Colombia Possibile
Il TPP, analizzerà tre serie di problematiche
nel suo svolgimento: ESTRAZIONE ILLECITA DELLE RISORSE NATURALI, SOSTEGNO
TRAMITE MODALITÀ DI GUERRA SPORCA O TERRORISMO DI STATO e COSTANTE
VIOLAZIONE DEI DIRITTI UMANI.
Il TPP ha ricevuto le accuse e le prove e ha ascoltato
nel corso di udienze pubbliche specializzate, le testimonianze di decine
di uomini e donne, dei casi più rilevanti di violazione dei diritti
umani e dei crimini di lesa umanità commessi dalle multinazionali
nei distinti settori dell’economia nazionale; le udienze producono
delle istruttorie o delle sentenze parziali, che saranno gli elementi
della sessione deliberativa.
Il TPP vuole analizzare l’impatto della politica
delle multinazionali presenti nei settori: Agroalimentare, Biodiversità,
Minerario (oro, carbone), petrolifero, dei servizi pubblici e del sistema
finanziario. Inoltre, giudicherà le multinazionali responsabili
di crimini contro i popoli indigeni.
Il processo è iniziato nel settembre del 2005
con l’udienza preliminare agroalimentare a Berna – Svizzera
(sulla politica della Nestlè) e si chiuderà il 22 luglio
2008 con la sessione deliberativa che raccoglierà le sentenze
parziali e emetterà un verdetto finale sulla politica delle multinazionali
e dello stato colombiano.
Udienza Petrolifera
OXI – REPSOL- BP e lo stato colombiano
Giudicherà la politica della Occidental Petroleum
Corporation, della Repsol e della British Petroleum Corporation, per
l’influenza lesiva sulle popolazioni dei dipartimenti di Boyacà,
Arauca, Casanare e Norte de Santander nell'est della Colombia e lo stato
colombiano per aver promosso e facilitato la consegna delle risorse
naturali a costo della sofferenza, della tragedia e della miseri del
popolo colombiano.
Con le violazioni che commettono, queste imprese cercano
specialmente di ottenere il controllo delle popolazioni per evitare
resistenze alla esplorazione e allo sfruttamento delle risorse, e con
questo fine hanno ideato varie strategie: Militarizzazione della zona
accompagnata da mercenari nordamericani, dichiarazione di Zone di Riabilitazione
e Consolidamento per consentire lo spiegamento paramilitare, esecuzione
di crimini di lesa umanità e una costante persecuzione giudiziaria
delle organizzazioni sociali.
Militarizzazione della Regione: Le
imprese petrolifere hanno una responsabilità diretta nel conflitto
colombiano, non solo perché hanno finanziato battaglioni dell’esercito
con l’obiettivo di rendere sicuro i loro impianti, ma anche perché
hanno avuto una influenza diretta nelle decisioni militari, come la
nomina dei comandanti e la realizzazione di operazioni
Il finanziamento della XVI brigata a Yopal, della XVIII
a Arauca, il bombardamento di Santo Domingo – Arauca; l’assassinio
in Arauca dei leader Alirio Martínez, Leonel Goyeneche e Jorge
Prieto e di vari membri delle associazioni ACDAINSU, ASOCHARTE, ASOVEC
e ADUC (l’assassinio del suo presidente CARLOS MESIAS ARRIGUI
e la esecuzione extragiudiziaria di Daniel e Roque Julio nel Casanare);
la penetrazione di gruppi paramilitari in aree “protette”
dall’esercito; il servizio come agenti di sicurezza ad alti funzionari
della BP da parte di riconosciuti paramilitari; i Massacri di Caño
Seco, Flor Amarillo-Piñalito - Cravo Charo e La Cabuya; gli Arresti
di Massa del 2002, 2003, 2006; sparizioni, torture, sfollamento forzato
di comunità perpetrato da gruppi paramilitari in aree di interesse
esplorativo, sono prove dell’influenza di queste imprese sulla
struttura statale per garantire il saccheggio di questa risorsa.
L’Assassinio di Aury Sara Marrugo e della sua
scorta Enrique Arellano, di Manuel Gustavo Chacón, Rafael Jaimes
Torra, Jorge Orlando Higuita, fra molti altri, non solo ha reso possibile
la distruzione del sindacato petrolifero (USO), ma anche la consegna
delle risorse e della infrastruttura petrolifera al capitale privato,
specialmente alle multinazionali.
Fra i molti altri crimini (desaparecidos, torturati,
detenuti, minacciati, arrestati e esiliati)
Impatto Ambientale: Le attività
petrolifere hanno danneggiato seriamente l’ambiente, mettendo
a grave rischio la sostenibilità e la vita della regione. Non
esistono controlli istituzionali e ci sono alti livelli di corruzione
propiziati dalle imprese petrolifere.
La scomparsa dell’Ecosistema Geostrategico della
Laguna di Lipa e di Caño Limòn, patrimonio della cultura
indigena; la distruzione della catena alimentare, il riversamento di
acque altamente inquinate nel bacino del rio Arauca, la modificazione
del regime idrologico regionale, nel dipartimento di Arauca, la scomparsa
per inaridimento dei fiumi Charte, Unete, Cravo Sur e Cusiana a causa
del pompaggio di acqua pura dal sottosuolo e la deforestazione dovuta
alle attività petrolifere, la produzione di gas contaminanti
che hanno causato gravi danni alle coltivazioni, sono alcuni dei casi
più rilevanti.
Il deterioramento delle condizioni ambientali si presenta
similmente in altre aree petrolifere vicine ai giacimenti, come accade
nel dipartimento del Putumayo (Texas e Ecopetrol), Santanderes (Shell
e Texaco), Tolima e Meta (Chevron Texaco).
Etnocidi: Le attività petrolifere
sono state storicamente collegate a processi sistematici di sterminio
dei popoli nativi, i cui antecedenti risalgono all’inizio del
ventesimo secolo.
Fra i casi più rilevanti poniamo in risalto:
i Yarigüies nel Magdalena Medio da parte della Standard Oil, i
Guahibos in Arauca da parte della OXI, i Cofanes e i Sionas nel Putumayo
da parte della Argosy, e la sanguinosa persecuzione contro i Motilón-Bari
nel Catatumbo da parte della BP e degli Uwas in Boyacá e in Arauca
da parte della OXI.
Saccheggio delle risorse: Le nuove
forme di contratto che sono state attuate causano una grande appropriazione
indebita e perdite incalcolabili per il popolo colombiano, nel caso
del pozzo Caño Limòn, uno dei più importanti del
paese, la sua reversione avrebbe dovuto accadere quest’anno, vale
a dire che il pozzo sarebbe dovuto passare sotto il controllo dello
stato tramite l’ECOPETROL. Ciò nonostante il governo di
Alvaro Uribe ha esteso il contratto in modo perpetuo, e ciò significa
che la OXY potrà estrasse sino all'ultimo goccia di grezzo da
questa riserva grazie alla nuova forma contrattuale, in più in
questo modo lo stato colombiano favorisce la svalutazione dell’infrastruttura
petrolifera generata dallo sperpero di questa risorsa. Dato questo scenario,
si configura un vero saccheggio di questa importante risorsa.
Corruzione: Le imprese petrolifere
hanno costituito un fattore di destabilizzazione, manipolazione e assoggettamento
dello stato e degli interessi della nazione Storicamente decreti, leggi
e articoli della costituzione sono stati redatti a favore delle multinazionali.
Noti casi mostrano come le regalie petroliere abbiano costituito un
fattore di esclusione, corruzione e impoverimento generalizzato.
Tutti questi crimini e omicidi dei dirigenti sindacali
occultano interessi politici ed economici che promuovono lo smantellamento
generalizzato dei movimenti sociali della regione. Arauca è uno
dei dipartimenti che ha dovuto sopportare una degli attacchi militari
più violenti del regime di Uribe, un'operazione inquadrata all’interno
di una strana figura denominata “Zona di Riabilitazione”,
che pretendeva di ristabilire l’ “ordine pubblico”,
immobilizzare i gruppi guerriglieri e distruggere le organizzazioni
sociali. Senza dubbio dietro questa offensiva statale e paramilitare,
si cerca di rendere sicura una delle regione con maggiore importanza
geopolitica del paese, per la sua importanza come uno dei maggiori corridoi
fra Colombia e Venezuela; nel rendere sicure le riserve, le infrastrutture
e gli interessi delle imprese petrolifere multinazionali; e controllare
la frontiera con un paese nel quale va consolidandosi un progetto politico
antagonista di fronte al quale si predispongono già da ora misure
strategiche militari come l’inutile spreco di 100 milioni di dollari
in carri armati di grande tonnellaggio, di fronte al panorama remoto
ma possibile di un confronto armato fra i due paesi.
Il fatto che da Arauca si possa costruire una connessione
più efficiente dai grandi centri economici colombiani verso le
riserve energetiche e i mercati venezuelani, fa sì che questa
regione ricopra una grande importanza strategica specialmente nell’attuale
panorama di esaurimento delle riserve di idrocarburi in Colombia, per
cui le grandi multinazionali che commerciano in petrolio avranno bisogno
di rendere sicura questa regione per costruire l’infrastruttura
che renderà possibile le speculazioni nel mercato interno di
idrocarburi.
Al megaprogetto petrolifero se ne aggiunge un altro
chiamato Ruta de los Libertadores y la Marginal de la Selva, che è
un canale secco internazionale che unirà Caracas – Bogotà
– Quito, e gli oceani pacifico e atlantico. La sua costruzione
ha causato lo sfollamento di migliaia di persone che vivevano in paesi
e frazioni ubicate sui percorsi di questa strade, perché per
gli investitori è necessario che non ci sia nessun tipo di pressione
che impedisca la costruzione e il libero transito di merci e di risorse
naturali che attraverseranno permanentemente questa ricca regione del
paese, che come altre, è stata dichiarata Zona Economica Speciale
di Esportazione – ZEEE -. Questo può spiegare vari massacri
commessi specialmente nelle comunità di Santo Domingo, Cravo
Charo, Caño Claro, Caño Salas, Betoyes, Quintame, Flor
Amarillo, Piñalito, Botalón, la Horqueta, fra le altre.
Questi crimini e il terrore in cui vive quotidianamente
la popolazione saranno evidenziati, denunciati e giudicati dal TPP nell’udienza
petrolifera. L’udienza è parte di un processo di giustizia
popolare e un elemento importante per l’attivazione della strategia
giuridica integrale della “Campagna Internazionale sugli Effetti
dello Sfruttamento Petrolifero: PER IL RISPETTO ALLA VITA, I DIRITTI
UMANI, LA CULTURA E LA PERMANENZA NEL TERRITORIO.”
UDIENZE E UDIENZE PRELIMINARI
La preparazione collettiva dell’udienza petrolifera
si sviluppa tramite 7 udienze preliminari: Saravena, Barrancabermeja,
El Tarra – Norte de Santander, Cartagena, Madrid in Spagna, Glasgow
– Scozia e Washington – Stati Uniti, e un grande forum nazionale
dove verrà definita una proposta globale di confronto con questa
politica depredatoria.
The People’s Permanent Tribunal (PPT) is a non-governmental tribunal,
similar to the “public opinion tribunals” that were created
to judge the crimes against humanity committed by the United States
against the people of Vietnam. The People’s Tribunal is a very
important instrument in the pursuit of truth, justice and reparations
for victims.
The People’s Tribunal is constituted by a diverse
group of 130 men and women, (sociologists, indigenous people, political
figures, intellectuals, human rights activists, writers, etc.) of an
irreproachable moral character who have the capacity to exercise a high
level judicial function); appointed by the Council of the Lelio Basso
International Foundation for the Rights and Liberations of Peoples.
The judgments made by THE PEOPLE’S TRIBUNAL are
based on international human rights conventions and are rendered with
no ties to the political powers that be, the powerful of the world,
the state, outside the national judicial structures, and they represent
in a manner the ethical conscience of the peoples of the world, of humanity.
THE PEOPLE’S TRIBUNAL has met on 31 occasions
to rule on situations in many countries, with regard to entire peoples
who are not organized in a state and have suffered genocide at the hands
of states and has passed judgment on the policies of multinational companies
and international bodies such as the World Bank and the International
Monetary Fund.
THE PEOPLE’S TRIBUNAL Columbia Session.
Multinationals and Crimes against Humanity
The sacking of natural resources, la privatization
of public services, the destruction of the environment and biodiversity,
hunger, and many other forms of violence have prevented the people of
Colombia from living in dignified conditions.
The Free Trade Area of the Americas (FTAA or ALCA in
Spanish) and the Free Trade Agreement are treaties that violate the
rights of peoples and benefit multinationals exclusively.
In order to protect the sacking of our resources, control over our territory
and the exploitation of the population, the Columbian government has
implemented tactics of a dirty war, through state terrorism.
The indigenous communities continue to be affected by the implementation
of huge projects on their lands, which destroy their customs, their
world view, and their lives.
The “Justice and Peace” Act embodies a comprehensive policy
of terror that aggravates and perpetuates the impunity with which human
rights are violated and crimes against humanity are committed for the
benefit of multinationals and national monopolies.
The search for truth, just and full reparations for the victims in an
indispensable element for reaching a political solution to the armed
social conflict that the country is enduring.
The participation of the public in the recovery of our historical memory
is essential, and therefore the proceedings of THE PEOPLE’S TRIBUNAL
must be tied to the reconstruction of progressive organizations and
communities that have been destroyed by state terrorism. This is a very
important step in the construction of Another Possible Colombia.
THE PEOPLE’S TRIBUNAL, will analyze the three
main factors of the issue and their interaction: UNDUE EXTRACTION
OF NATURAL RESOURCES, SUPPORTED BY A DIRTY WAR OR STATE TERRORISM, AND
THE PERMANENT VIOLATION OF HUMAN RIGHTS.
THE PEOPLE’S TRIBUNAL has received indictments and evidence, as
well as hearing the specialized testimony of dozens of men of women,
regarding the most significant cases of human rights violations and
crimes against humanity committed by multinational companies in different
sectors of our economy. The hearings have produced indictments or interlocutory
judgments that will be elements of the full session.
THE PEOPLE’S TRIBUNAL has been analyzing the impacts of multinational
policies in the food, biodiversity, mining (gold, coal) oil, public
services, and financial system sectors. Likewise, the Tribunal will
judge the multinational companies for crimes against indigenous peoples.
The proceedings began in September of 2005 with a preliminary hearing
in Bern – Switzerland (Nestlé policy) and will end on July
22, 2008 with a deliberative session that will gather the interlocutory
judgments and issue a final judgment on the policies of multinational
companies and the Columbian state.
The Hearing on the Oil Industry
OXI – REPSOL- BP and the Columbian Government
Judgment will be handed down on the policies of Occidental
Petroleum Corporation, Repsol and British Petroleum Corporation will
be judged with regard to the negative impact on the population of Boyacá,
Arauca, Casanare and Norte de Santander in eastern Colombia and the
Colombian state for promoting and facilitating the surrender of natural
resources at the cost of the suffering, tragic conditions, and misery
of the people of Columbia.
Through these abuses, these companies seek to control
the population to quell resistance to the exploration and exploitation
of resources, which has included combining several strategies, such
as militarizing the area, along with North American mercenaries, declaring
the area to be a Rehabilitation and Consolidation Zone to deploy paramilitary
groups, carrying out crimes against humanity, and constant legal persecution
against social activist organizations.
Militarization of the Region: the
oil companies have responsibility in the Columbian conflict, not only
because they have financed army battalions to provide security for their
facilities but also by exercising direct influence on military decisions
such as appointed their commanders and specific operations.
Financing of the 16th Brigade in Yopal and the 18th
Brigade in Arauca; the bombing of Santo Domingo –Arauca; the murder
in Arauca of the leaders Alirio Martínez, Leonel Goyeneche and
Jorge Prieto and several members of the organizations ACDAINSU, ASOCHARTE,
ASOVEC and ADUC (the murder of the president of the latter CARLOS MESIAS
ARRIGUI) and the extrajudicial execution of Daniel and Roque Julio in
Casanare; the penetration of paramilitary groups in areas that are “protected”
by the army, the security guard service provided to senior BP officials
by well-known paramilitary armed men; the Massacres of Caño Seco,
Flor Amarillo-Piñalito - Cravo Charo and La Cabuya; mass arrests
in 2002, 2003, 2006; disappearances, torture, and forced displace of
communities perpetrated by paramilitary groups in zones of interest
for exploration are evident that the influence these companies exert
on the state to guarantee the sacking of this resource.
The murder of Aury Sara Marrugo and Enrique Arellano,
Manuel Gustavo Chacón, Rafael Jaimes Torra, Jorge Orlando Higuita,
among many others, has not only led to the destruction of the oilworkers
union (USO), but the surrender of the resource and the oil industry
infrastructure to private capital, in particular to multinational corporations.
Among many other crimes (disappearances, torture, arrests,
threats, trials, and forced exile)
Environmental Impact: Oil industry
activities have had a negative impact on the environment and put sustainability
and life itself in the region at risk. There are no institutional controls
and there is widespread corruption sponsored by the oil companies.
Among the salient instances of damage are the disappearance of the geo-strategic
ecosystem of the Lipa Lagoon, wetlands and Caño Limón,
which are the heritage of indigenous peoples; the destruction of the
food chain, the release of highly polluted water into the Arauca River,
the alteration of the regional hydrological system in Arauca, the drying
up of the Charte, Unete, Cravo Sur and Cusiana Rivers due to the pumping
of pure underground water and the deforestation associated with oil
industry activities, the generation of polluting gases that have caused
severe damage to crops.
There is environmental deterioration in other areas near the oil fields,
such as in the Departments of Putumayo (Texas and Ecopetrol), Santanderes
(Shell and Texaco), Tolima and Meta (Chevron Texaco).
Ethnocide: oil industry activities
have been historically associated with the systematic extermination
of indigenous peoples, since the early twentieth century.
Outstanding among these are the Yarigüies in Magdalena Medio by
Standard Oil, Guahibos in Arauca by OXI, the Cofane and Siona people
in Putumayo by Argosy, and bloodthirsty persecution against the Motilón-Bari
people in Catatumbo by BP and the Uwa in Boyacá and the Arauca
by OXI.
Sacking of the Resource: the new kinds of contracts
that have been being implement have cause huge losses for the Colombian
people. In the case of the Caño Limón well, one of the
most important in the country, reversion could be effected this year,
being return to state control under ECOPETROL. However the government
of Álvaro Uribe extended this contract in perpetuity, which means
that OXY will be able to extract the last drop of oil from this reserve
under this new contract. In addition the Colombian state will subsidize
the depreciation of the oil industry due to wear. This simply constitutes
sacking of our resources.
Corruption: the oil companies have been a destabilizing
factor, manipulating and subjugating the state and the interests of
our nation. Historically, the decrees, laws, and articles of the constitution
have been drafted to favor multinational companies. There have been
famous cases in which oil commissions have been a factor in exclusion,
corruption and generalized impoverishment.
All of these crimes and the homicide of activist leaders have underlying
political and economic interests that are actively promoting the dismemberment
of social movements in the region. Arauca is one of the departments
that has had to endure once of the most violent military offensive by
the Uribe regime, under an operation strangely called the “Rehabilitation
Zone,” under the pretense of recovering “public order,”
paralyzing the guerrilla groups and destroying activist organizations.
However, the purpose of this state and paramilitary offensive is to
secure one of the most important geopolitical regions of the country,
one of the most important routes between Colombia and Venezuela; insuring
its reserves, its infrastructure and the interests of the multinational
oil companies, and controlling the frontier with a country against which
a policy of confrontation is being developed. Strategic military measures
include the ill-fated expense of 100 million dollars for large tanks
in case of a remote but possible scenario of an armed conflict between
the two countries.
The fact that it is from Arauca that the most efficient highway system
from the economic centers of Colombia to the energy reserves and the
Venezuelan markets, make this a strategically important region, especially
in the current scenario of diminishing oil reserves in Colombia, making
it necessary for the oil companies to ensure control of the infrastructure
that will allow them to speculate with the internal oil market.
Added to the huge oil project there are others called Ruta de los Libertadores
and Marginal de la Selva, an international dry canal that would run
the Caracas – Bogotá – Quito route, and join the
Atlantic and Pacific Oceans. The construction of these projects has
led to the large-scale displacement of the inhabitants along the route
of the highways, since the investors need that there is no kind of pressure
to prevent construction and the free flow of goods and natural resources
through this rich region of the country, which like other areas, has
been declared to be a Special Export Zone (ZEEE in Spanish). This may
be the explanation for many massacres committed notably in Santo Domingo,
Cravo Charo, Caño Claro, Caño Salas, Betoyes, Quintame,
Flor Amarillo, Piñalito, Botalón, and La Horqueta, among
others.
These crimes and the terror under which the populations lives every
day shall be proved, indicted and judged by THE PEOPLE’S TRIBUNAL
during the hearing on the oil industry. The hearing is part of popular
justice and any important element of the legal strategy in the International
Campaign on the Effects of the Exploitation of Oil Resources: IN FAVOR
OF RESPECT FOR LIFE, HUMAN RIGHTS, CULTURE AND THE RIGHT FOR PEOPLE
TO REMAIN ON THEIR LAND.
HEARINGS AND PRELIMINARY EVENTS:
Preparatory events for the hearing on the oil industry
are taking place through 7 preliminary hearings: Saravena, Barrancabermeja,
El Tarra – Norte de Santander, Cartagena, Madrid, Spain, Glasgow
–Scotland and in Washington – United States, and there will
be a national forum in which a comprehensive plan will be developed
to counter this policy of depredation.