SINALTRAINAL

Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario

Vie05252018

Last updateJue, 24 May 2018 6pm

Red de Lucha contra el hambre y la pobreza

Red de Lucha contra el hambre y la pobreza La situación de hambre y de empobrecimiento en el mundo constituye para miles de millones de personas una situación  cotidiana, más de 1100 millones de personas según la agencia de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación (FAO), se enfrentan a este flagelo.

En América latina la situación no es diferente  de la del resto del mundo, la situación de hambre afecta a millones, la pobreza contrasta con la opulencia y la brecha entre ricos y pobres se ensancha día a día; De los 12 millones de niños que nacen anualmente, 400.000 mueren antes de cumplir los 5 años, la tasa de desnutrición crónica  infantil de Guatemala, Haití y Trinidad y Tobago supera a la de África subsahariana,  La región más pobre del mundo.  

En Colombia el 62% de la población (30 millones aproximadamente) padecen de desnutrición y unos 8 millones de personas de hambre. 

Contribuir a cambiar esta grave realidad ha sido una de las mayores preocupaciones de Sinaltrainal, por ello, trabajamos día a día por el desarrollo de la propuesta agroalimentaria.

Nuestra asamblea nacional realizada del 8 al 12 de julio en Chinácota, aprobó participar en la Red de Lucha contra el hambre y la pobreza, por ser un instrumento de lucha y construcción de alternativas contra este grave flagelo que corroe el mundo.

Red de lucha contra el hambre y la pobreza

 

 

 

 

 

 

 

 

Introducción.

Las movilizaciones de los sectores populares por mejores condiciones de vida, desde la lucha por infraestructura de comunicaciones, servicios públicos, salud y educación, pasando por exigencias de empleo y derechos políticos, en medio de la barbarie neoliberal que extermina toda expresión de inconformidad y protesta en los últimos años, y la marcha contra el hambre, nos muestran los niveles de desarrollo de conciencia social y de organización, traducidos en la capacidad para ejecutar tácticas y estrategias para combatir al estado y al sistema capitalistas y construir alternativas de poder popular. Pero además de los problemas generados por el régimen y el estado, nos encontramos con dos grandes necesidades que nos impiden la unidad y el enfrentamiento directo a las causas históricas de la actual situación, estas son: el conocimiento de nuestra realidad histórica y un plan de acciones sectoriales y conjuntas ejecutable a través de actuales y nuevas estructuras organizativas.

Es necesario el conocimiento y el reconocimiento del territorio urbano y rural que habitamos, desde la historia de las luchas sociales, su geografía, su composición étnica, sus culturas, sus migraciones, sus infraestructuras, sus estructuras económica, política y social, y la formación de la ciudad en el tiempo y en el espacio; conocimientos necesarios para elaborar un plan que contenga objetivos a corto, mediano y largo plazo (estratégicos), una política de unidad y una visión consensuada para la conducción de un movimiento popular revolucionado. Por otra parte están las formas organizativas, que en realidad surgen de acuerdo a la necesidad en el desarrollo de la lucha. Nuestro pueblo es muy creativo y tiene una gran experiencia en organizar la resistencia por más de 500 años. Para abordar un proceso de cambio real es necesario:

•Crear conciencia, pensamiento, organización y poder popular.

•Diálogo en el campo popular, acercamiento, intercambio, debate, crítica y unidad programática.

En lo estratégicos contribuir en la construcción de la Democracia política, social, económica y del Socialismo en nuestro país, (el continente americano y en el mundo) a través de un proceso democrático de transformación de todas las estructuras de la actual sociedad; a través de una plataforma de lucha y un programa, en los cuales involucramos políticas de alianzas, formas de lucha, tácticas y estrategias del proceso.

•Trabajar por la unidad de todos y cada uno de los sectores populares, de la izquierda y de todas las fuerzas no oligárquicas, hacia una propuesta democrática para el país. La base de la lucha revolucionaria está en la unidad-movilización social.

•Específicos: apoyar y promover la organización y la educación política de las comunidades y sectores populares en torno a sus reales necesidades e intereses.

•Apoyar, promover y difundir la autonomía política, económica, ambiental y cultural de las comunidades y sectores populares.

•Luchar por democracia y soberanía popular, con un programa alternativo y alterativo al del gobierno oligárquico, donde se busca a ser gobierno y ser poder.

•Luchar por libertad de expresión, organización y movilización, por el derecho a opinar y a disentir.

HAMBRE Y POBREZA EN EL MUNDO Y AMÉRICA LATINA.

La situación de hambre y de empobrecimiento en el mundo constituye para miles de millones de personas una situación  cotidiana, más de 1100 millones de personas según la agencia de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación (FAO), se enfrentan a este flagelo, que en el 2008 cobro la vida de 9 millones de hombres mujeres y niños en el mundo, ante la indiferencia y el silencio de los gobernantes de los países desarrollados y de los grandes  medios de comunicación.

Las  causas del hambre y la pobreza en el mundo normalmente se les relaciona con la escasez de productos agrícolas y que  estas se deben a las malas cosechas provocada por el calentamiento global y las alteraciones climáticas, el aumento de los costes de transportes debido a la subida de los precios del petróleo, al incremento del consumo de cereales en la india y china (cambios en los hábitos de consumo) y la creciente apropiación de tierras para la expansión de los cultivos de agro combustibles , a todas estas causas habría que agregar  la especulación que el capital financiero ( bancos, fondos de pensiones, fondos hedge de alto riego y rendimiento), vienen realizando en los mercados internacionales de productos agrícolas, después de la crisis de inversión en el sector inmobiliario.  

La guerra de la tortilla en México en enero del 2007, la huelga del espagueti en octubre del mismo año en Italia, y una avalancha de protestas por todo el mundo, pasando por Haití, Mauritania, Egipto, Yemen, filipinas, Camerún,  Marruecos, Senegal, Burkina faso, Bangladesh, Guinea y Mozambique, han sido consecuencia del  alza de precios  en los productos de primera necesidad, dejando una estela de protesta en estos países, ante la desesperación y la rabia de los pobres de no tener un bocado que llevar a su familia, han provocado saqueos, pillaje y los incendios  de bodegas de cereales  y tiendas,  con los consiguientes muertos y heridos  y las políticas represivas de los gobiernos  que recuren a las detenciones arbitrarias y la tortura como los mecanismos más eficaces en su lucha contra el hambre y la pobreza. A esto hay que sumarle, la explosión de protestas en Túnez y Argelia por el incremento de precios en este 2011, con las consecuencias ya conocidas.    

La crisis económica mundial, no hace más que empeorar la situación de los pobres y hambrientos del mundo, al lanzar a más de 20 millones  de personas  en los países desarrollados a las filas  de los parados, sumado a esto, la crisis se ha extendido por todo el mundo, (según la FAO desde el estallido de la crisis en el año 2008 el número de pobres se ha incrementado en cien millones para un total de 1020 millones), destruyendo el ahorro de miles, dejando sin vivienda a millones, desacelerando el  comercio mundial y disminuyendo los flujos de intercambio entre los países. 

En América latina la situación no es diferente  de la del resto del mundo, la situación de hambre afecta a millones, la pobreza contrasta con la opulencia y la brecha entre ricos y pobres se ensancha día a día; De los 12 millones de niños que nacen anualmente, 400.000 mueren antes de cumplir los 5 años, la tasa de desnutrición crónica  infantil de Guatemala, Haití y Trinidad y Tobago supera a la de África subsahariana,  La región más pobre del mundo.  

Los logros obtenidos en  los años anteriores han sucumbido ante  la crisis mundial y dan al traste con los avances de los programas institucionales de atención a los más pobres en Latinoamérica y el Caribe, donde la desnutrición en 2008 afectara a 53 millones de personas,  según la FAO.

En nuestro país según el Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD, 2006) 17 millones de colombianos viven en la pobreza, es decir el 44 por ciento de la población es pobre, de los 17 millones de pobres, seis millones (6) de personas en el país viven en condiciones de indigencia. En Colombia el 10% de la población dispone  del 46.5 del ingreso total, cifra que casi triplica al 10% de la población vinculada con la clase media y que percibe el 15,9% del ingreso, el 80% de la población, unos treinta y seis millones (36.000.000 ) les corresponde el 37.6 del ingreso. La pobreza en las regiones adquiere matices diversos, el hambre en el Choco, la escasez de agua en Sucre para agricultura y consumo humano, la desnutrición de Boyacá, el desempleo en Nariño, los desplazados que agonizan en las ciudades etc. 

CARACTER DE LA RED.

La red está constituida por organizaciones sociales y personas, que pretendemos impulsar la articulación del movimiento social, con el propósito de superar la dispersión y el fraccionamiento, en que se encuentra en los últimos años por distintas circunstancias, con el fin de lograr unificar agendas comunes, elaborar mínimos programáticos y acciones conjuntas para hacerle frente al modelo neoliberal y al capitalismo causante del hambre y la pobreza en nuestro país.

La red surge por iniciativa de algunos compañeros integrantes de organizaciones sociales (Desplazados, viviendistas, afrocolombianos, estudiantes trabajadores de economía informal, desempleados, amas de casa, profesores y dirigentes barriales), con el fin de reflexionar sobre la situación del movimiento social, el estado del arte de las organizaciones sociales en Colombia y proponernos formas de acercamiento y articulación concertadas a nivel regional y nacional, con el propósito de consolidar propuestas alternativas.

A partir de ahí, surge la reflexión producto de la postración en que se haya el movimiento social y su incapacidad para responder ante las políticas antipopulares del estado, y lograr las reivindicaciones propias.

En este sentido hemos realizado varios intercambios para analizar la coyuntura y perspectivas de los movimientos sociales, como un ejercicio para la reflexión y la acción. La dispersión es hoy por hoy, el elemento más destacado en la caracterización del estado actual de los movimientos sociales en nuestro país, lo cual lleva a las múltiples y diversas organizaciones a navegar sin avanzar en un mar de soledad  y las ubica en condiciones de debilidad e indefensión frente al régimen.

Autonomía y Autogestión

Es de amplio consenso, la necesidad de interiorizar como elemento orientador de nuestro accionar, que las transformaciones sociales tienen como trasfondo organizaciones fuertes y liderazgos sólidos reconocidos en el seno del pueblo por la coherencia y la consecuencia con sus aspiraciones más sentidas. La transformación de la realidad colombiana, la construcción de la nueva sociedad solo será posible si el movimiento social  define y desarrolla de manera autónoma, su dinámica, la cual sólo debe estar sujeta a sus necesidades y aspiraciones. Coincidimos en que la autonomía es fundamentalmente un asunto político. Especial atención convoca el fenómeno de usurpación de roles propios de las organizaciones sociales, como la definición de su sentido y alcance  e incluso su misma vocería, por parte de entidades a las que no corresponde estas funciones o, peor aún, ajenas a su desarrollo. La  reflexión profunda sobre este tipo de injerencias, teniendo en cuenta en que no son las únicas, nos obliga  a analizar de manera especial el papel que juegan, consciente o inconscientemente, algunas ONG, como factores de desmovilización y desarticulación de iniciativas sociales colectivas. Gran parte de la organizaciones no gubernamentales se ha venido institucionalizando como “cara social” del Estado y cumple “sin prestaciones” con el trabajo de zapa mediante la ejecución de proyectos descontextualizados que, sin satisfacer necesidades básicas de la gente o asumiéndolas de manera superficial y transitoria, neutralizan y desdibujan el inconformismo social imponiendo una dinámica de travestismo de las organizaciones sociales. Así, hemos venido pasando de la construcción colectiva de soluciones elementales a los problemas del barrio o la vereda, protagonizada, aunque en la mayoría de los casos precariamente, por las juntas de acción comunal, a la ONG de acción comunal; de la lucha incesante de las mujeres por sus derechos, a la ONG de mujeres; de la espontaneidad e irreverencia de las gestas juveniles, a la ONG de jóvenes; de los partidos políticos a las ONG que capitalizan sus dinámicas asistencialistas electoralmente y agrupadas en poderosos consorcios se convierten en los “nuevos partidos políticos” que enarbolan desgastadas banderas; el dolor de las víctimas de la violencia enriquece los libros contables de ONG que dicen representarlas, y el drama de quienes lo han perdido todo, los de las ONG que se asumen como autorizadas voceras de la población desplazada… Mientras tanto, los más ricos se enriquecen más y más, y la miseria se extiende indefinidamente, y nos queda la sensación de que están haciendo algo por redimir la suerte de las mayorías, pero no; y no nos resulta claro a quién reclamarle… A través de la expropiación de la capacidad de decisión y representación de los sectores sociales y del desmonte de las responsabilidades sociales del Estado se ha generado una modalidad complementaria de control social que pretende domesticar y despolitizar el movimiento social como estrategia que busca la consolidación de proyecto neoliberal.

Romper con este estado de cosas, lograr la construcción  de organizaciones sociales fuertes que logren determinar sus procesos de construcción, darse su propio rumbo e incidir en la vida de la nación, pasa por hacer de la autonomía y la autogestión ejes transversales de su accionar. La dependencia, la falta de iniciativa, la pérdida de creatividad y curiosidad intelectual, nos lleva a la inmovilidad, a la postración y en últimas a que los intereses de los ricos sigan     prevaleciendo sobre los de los pobres.

La Movilización

Para hacer realidad los deseos de configuración de ese movimiento social, nos  hemos planteado la necesidad de dotarnos de agendas sectoriales y construir de forma colectiva una agenda mínima común que permita la unidad de acción entre los diferentes sectores que nos hemos nucleado en la red, a la vez, que sea un referente para el conjunto de la gente.

En cuanto al accionar, se insiste en que este debe concebirse más allá de lo coyuntural y debe orientarse hacia la integración de las múltiples expresiones de organización social, generando propuestas y espacios para toda esa gama de dinámicas que no hacen parte de lo reconocido tradicionalmente como organizaciones sociales.

El qué hacer debe ser incluyente, participativo y plural, todo esto en medio de una constante formación política y desde una perspectiva de organización territorial. Lo anterior nos lleva a plantear la necesidad de identificar con creatividad nuevos escenarios de democracia, participación y expresión de la diversidad.

En ese sentido existe la necesidad de discutir y acordar las relaciones con otras propuestas de organización al interior del movimiento social, con los partidos políticos y lo institucional. 

La Diversidad

La procedencia diversa de las organizaciones y  personas, que hemos acercado en este proceso, nos lleva a definir que una propuesta organizativa debe surgir de una mirada amplia de lo social, es decir, que reconozca los múltiples intereses y formas organizativas. Surge entonces el propósito de trabajar en diferentes escenarios y propender por la solidaridad, la cual debe manifestarse en acciones conjuntas y coordinadas, para así poder responder a las amplias y disímiles necesidades del pueblo colombiano. Los escenarios que definimos inicialmente,  fueron: cooperativo agrario, movimiento afro, servicios públicos, educación popular, juvenil, estudiantil, diversidad cultural, desplazamiento y comunicación popular alternativa. Uno de los aspectos considerados como de capital importancia para el desarrollo de movimiento social es el uso de los medios masivos y alternativos de comunicación, lo cual llevó a acordar el fortalecimiento de la comunicación vía correo electrónico, iniciar la construcción de un blog y la publicación de un informativo. En lo referente a la comunicación se debe trabajar por la utilización de otro lenguaje y el uso de lo simbólico.

ORGANIZACIÓN INTERNA DE LA RED.

En la reunión nacional de la red de marzo de 2010, definimos un equipo de coordinación nacional, que debía asumir el desarrollo del plan  de acción que aprobamos en el evento, la representación del espacio en su relacionamiento con otras fuerzas, la gestión para posibilitar la ejecución del plan de acción y retroalimentar las discusiones internas de la red en relación con la coyuntura y su proceso de construcción estratégica.

Las dificultades para afianzar un proceso colectivo de direccionamiento, establecer consensos y articulaciones para el desarrollo de los compromisos, han sido manifiestas en la evolución del trabajo, lo que impide un direccionar las energías y las fuerzas para el logro del máximo de resultados posibles.

La organización entendida como una necesidad para potenciar nuestro trabajo, por tanto, hay que fortalecer la coordinación nacional y los espacios regionales que igualmente vienen atravesando por dificultades mayores, al no tener un referente que desde lo nacional, ayude a orientar sus procesos. 

PLATAFORMA DE LUCHA

•Autonomía política, económica, ambiental y cultural de los sectores populares y comunidades territoriales.

•Una salida democrática y pacífica al conflicto social y armado, eliminando las causas que lo hicieron posible.  Exigiendo verdad, justicia y reparación a todas y cada una de las víctimas del terrorismo (económico, político y militar) de estado y trabajando por la no repetición.

•Una reforma agraria democrática que garantice devolver a los campesinos e indígenas las tierras que les fueron robadas y tierra a quienes deseen aportar al bienestar social desde la producción en el agro; créditos blandos, asistencia técnica, insumos, mercados y capacitación técnica y profesional en ciencias agrícolas, que racionalice el uso de la tierra, dando prioridad a la producción de alimentos de una dieta balanceada para nuestro pueblo (soberanía agroalimentaria), acopiando el conocimiento que tienen nuestros indígenas y campesinos de la naturaleza, el conocimiento de nuestros científicos y acceso a tecnologías y biotecnologías (no destructores ni contaminantes del medio ambiente ni lesivos a la salud ni a la estructura genética de los seres humanos).

Una reforma urbana que garantice vivienda digna con subsidios y créditos adecuados a la situación económica de las familias de estratos 1, 2, y 3 que no la posean, espacios verdes, sitios de esparcimiento cultural y recreación y un sistema de transporte masivo eficiente que no contamine ni degrade la dignidad de los usuarios. Los servicios público domiciliarios sean prestados por el Estado a todos y cada uno de los colombianos y colombianas con subsidio y tarifas adecuadas al presupuesto económico de las familias.

•Un comercio interno, regional y con el resto del mundo donde prevalezca el interés por producir y distribuir mercancías equivalente con verdadero valor de uso y no para el solo consumo, tratando en lo posible intercambiar productos por productos (trueque), que se produzca para suplir primero la demanda interna y regional, dando prioridad a la economía solidaria y al control de la producción y el comercio por el Estado, que elimine los monopolios privados y el dumping.

•Proteger la producción nacional agrícola e industrial, con aranceles e impuestos, subsidiando y fomentando a los sectores productivos básicos de la economía, privilegiando las estatales, de economía solidaria y comunitaria, manteniendo el estado y las comunidades organizadas nativas el dominio total sobre los recursos energéticos, ambientales y la biodiversidad.

Fomentar y subsidiar (por el Estado) la formación y la investigación científica y la generación de tecnologías propias, de aplicación en la solución de los problemas sociales, económicos y ambientales de nuestro pueblo, en las universidades e institutos tecnológicos estatales y en las empresas realmente interesadas en el desarrollo del país (sin condiciones). Que la educación superior sea: científica, democrática y autónoma; que toda la educación sea pública-estatal, gratuita para todos y en la cual las comunidades tenga amplia capacidad de decisión. La educación hasta el grado 11 sea obligatoria.

•El arte y la cultura son instrumentos de emancipación cuando nacen y se proyectan sobre las necesidades, los valores y principios humanistas de las clases y sectores populares como expresiones y propuestas hacia una nueva identidad. En este sentido es un derecho tan importante como la salud y la educación, que nuestra organización debe respetar, promover y defender, contribuyendo al rescate, desarrollo y mantenimiento de las culturas de las comunidades raizales, ancestrales y urbanas.

Todas y todos tengan espacios físicos y sociales (culturales, deportivos, recreacionistas) donde se realicen integral y autónomamente. Que el servicio militar se voluntario.

Las familias de los estratos 1, 2 y 3 tengan un régimen de salud subsidiado. Que sea gratuita y obligatoria la atención en todas las instituciones de salud, y a la atención de los niños menores de 6 años de estratos 1, 2, y 3 en los hogares del ICBF.

•Las cabezas de hogar de estos estratos disfruten de una pensión equivalente a un salario mínimo, a partir de los 60 años. Que ninguna persona que trabaje gane menos de un salario mínimo ni más de cuatro. Que nadie tenga pensión superior a 4 salarios mínimos y ningún adulto mayor carezca de una renta básica que cubra dignamente todas sus necesidades.

•Nacionalizar sin indemnización todos los sistemas de seguridad social, la educación, la salud y los servicios públicos básicos, devolviéndoles el carácter de derechos y su cobertura a todos los ciudadanos de todos los campos, pueblos y ciudades del país.

•Nacionalizar los recursos naturales y energéticos en poder de las multinacionales, lo mismo las plantas de producción de elementos básicos para el bienestar de la población y estratégicos para el desarrollo de nuestro país, que estén en poder del capital privado local o extranjero.

•Por un desarrollo industrial que aplique tecnologías propias y foráneas no destructoras ni contaminantes del medio ambiente (de mínimo impacto Ambiental), orientado a la solución de las grandes necesidades de nuestro pueblo, a la eliminación de las desigualdades sociales.

•Que la deuda externa la paguen las familias de las personas que durante las administraciones que hicieron del Estado, firmaron los créditos que nunca se invirtieron correctamente pero que hipotecaron al país, esta deuda se ha pagado cientos de veces. La deuda interna también se debe revisar y negociar sin afectar la inversión social ni aumentar la carga tributaria a los pobres.

•Una profunda reforma al sistema financiero, en la que el Estado dirija y controle la política monetaria y las actividades financieras, privilegiando la banca nacional estatal en los programas de vivienda social, economía solidaria, desarrollo agropecuario e industrial y en inversión social. El Estado creará banca de fomento para el sector cooperativo agrícola y pesquero.

•Las fuerzas armadas nacionales (ejército, aérea y armada) tengan a cargo la defensa del territorio nacional, el control de las fronteras y socorrer a las comunidades en caso de desastres naturales, en paz preste servicio social y en la defensa de los recursos naturales; que el control del orden público esté a cargo de la Policía Nacional, sin portar armas de guerra, ni agredir ni defender las manifestaciones de protesta social no violenta, que actúe contra la delincuencia. Que la tortura y la desaparición forzada, como el desplazamiento forzado sean crímenes de lesa humanidad y como tales se aplique la norma internacional.