SINALTRAINAL

Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario

Mar09252018

Last updateVie, 21 Sep 2018 11am

Colombia dijo no al Acuerdo de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera

Colombia dijo no al Acuerdo de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y DuraderaEl 2 de octubre de 2016, de 34´899.945 personas habilitadas para votar, 21´834.972, independientemente de las razones y a quienes favorecieron, no acudieron a las urnas, 13´064.973 fue la votación total, 170.944 votos fueron nulos, 86.243 depositaron el voto sin marcarlo, 6´374.424 votaron SÍ, que equivale al 49,78% y con 6´430.905 por el NO, que equivale al 50,21%, es decir por 56.482 votos no fue validado el Acuerdo de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera, lo que quiere decir que los votos no marcados e invalidados favorecieron no aprobar el Acuerdo de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera.

El 26 de octubre de 1997, con más de 10´000.000 de votos, en las urnas, el pueblo de Colombia logró el mandato por la paz, el 2 de octubre de 2016, al haber ganado el NO al Acuerdo firmado de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera, con 6´430.905, contra 6´374.424 que votamos SÍ, más 21´834.972 que no acudieron a las urnas, la guerra se constituye en un mandato.

Una posibilidad de lo que sigue, es la apertura de una renegociación del Acuerdo como lo propone el sector liderado por Álvaro Uribe Vélez que con su triunfo en las urnas impidió el Acuerdo firmado de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera, y como lo deja entrever el Presidente Juan Manuel Santos en su alocución al país en la noche del 2 de octubre de 2016, al decir que se sentará con todos los sectores a acordar los puntos de encuentro y unidad, para seguir en la búsqueda de la paz, para negociar entre todos el acuerdo y que salían de inmediato a hablar con la delegación de las FARC-EP.

Con el triunfo del NO, el Estado puede terminar el cese bilateral del fuego y aunque el Presidente Santos ha dicho que lo mantiene vigente, que suponemos será mientras intenta convencer a las FARC-EP para que acepten lo resultante de las conversaciones de la cumbre política que convocó para el 3 de octubre con todos los sectores políticos, incluido el Centro Democrático, que fue el triunfador en el plebiscito, al lograr invalidar Acuerdo firmado de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera.

Otra posibilidad legal y constitucional es validar el acuerdo aún por encima de los resultados de plebiscito, que políticamente justificaría una mayor violencia contra el pueblo por parte del bloque de la ultradecha y hay que precisar que ya fue descartado por el Presidente Juan Manuel Santos en los medios de comunicación el 2 de octubre de 2016, en las horas de la noche, pero puede ser validado o no en la cumbre política que está convocada para el 3 de octubre con todos los sectores, incluido el Centro Democrático quien tendrá como objetivo la renegociación del acuerdo, de acuerdo a la campaña realizada para que la gente votara por el NO y con quien muy seguramente los aliados del Gobierno intentarán negociar para convencer a las FARC-EP.

Por su parte, Álvaro Uribe Vélez, en representación del sector de ultraderecha promotores y ganadores con el del No al Acuerdo de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera, se han pronunciado pidiendo renegociación del acuerdo, con el supuesto de obtener respeto a la actual constitución y no sustituirla, es decir no reformarla con la inclusión del acuerdo, aceptan el pluralismo político, sin que pueda percibirse como premio al delito, dicho de otra forma, no reconocer a los integrantes, partido o movimiento que surja de las FARC-EP, en la vida política del país, ni las garantías de participación acordadas, Justicia, no derogación de las instituciones, dejando claro que aspiran a invalidar la Jurisdicción Especial de Paz y todo mecanismo que otorga participación a las FARC-EP en el control, verificación del acuerdo, incluidas las curules de Senado y Cámara, Alivio judicial para los integrantes de las fuerzas armadas, con ello pretenden que haya impunidad en los crímenes cometidos por la policía, el Ejercito y demás instituciones del Estado, pero que no sea el mismo tratamiento para los integrantes de las FARC-EP y acordar un Pacto Nacional, es decir repetir algo muy similar al acuerdo del Frente Nacional entre liberales y conservadores luego de haber enfrentado violentamente al pueblo y causar cantidades de muertos, todo lo anterior, representa renegociar el acuerdo firmado y gústenle o no, depende de la aceptación de la FARC-EP.

Nuestra propuesta en caso de abrirse la renegociación del Acuerdo, es que se debe garantizar la participación de los sectores sociales y políticos del pueblo, las propuestas que permitan negociar el modelo económico, la apertura democrática para la firma de un nuevo acuerdo y convocar una constituyente Popular y Democrática.

Con los resultados del 2 de octubre de 2016, la comunidad internacional y los países garantes del proceso y el acuerdo, pueden exigir la aplicación del Derecho Internacional Humanitario que regula para que regule la guerra en Colombia, pero esto significaría reconocer el status político las FARC-EP y de esa forma las FARC-EP, estarían obligadas a aplicar el Derecho Internacional Humanitario, para afectar menos a la población no combatiente, al tiempo que busca una mediación para reformular o buscar un mecanismo para validar el acuerdo.

Los resultados que otorgan el triunfo al NO y la abstención mayoritaria, le cierran las puertas a las posibilidades de una solución política al conflicto social y armado y al mismo proceso de negociación con el ELN.

Respetable el triunfo del NO al acuerdo de finalización del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, pero han negado la posibilidad de evitar los muertos, heridos, lisiados, huérfanos, viudas, desaparecidos, torturados, desplazados, secuestrados, la estructura, el dolor, sufrimiento, la destrucción y el atraso para el país, que dejará la continuidad de la guerra entre las FARC-EP y el Gobierno Nacional.

Lo ocurrido el 2 de octubre de 2016, es una página más de la historia de Colombia, hicimos todo lo posible a nuestro alcance para que en el plebiscito, el pueblo validará el Acuerdo de Finalización del Conflicto y la Construcción de una paz Estable y Duradera, que es un avance de mucho valor y crea un escenario de posibilidades, pero al mismo tiempo, hemos sido conscientes que no significa la paz, ni resuelve la falta de democracia, ni modifica el modelo económico y por lo tanto no soluciona los grandes problemas de falta de Soberanía Nacional, concentración de la tierra, desempleo, hambre, miseria, pobreza, informalidad y precarización del trabajo, salud, educación, privatizaciones, servicios públicos, desplazamiento, entre otros, por ello, con acuerdo o sin acuerdo éramos conscientes que solo con la organización y movilización del pueblo se logran las soluciones a esos grandes problemas y en ese sentido continuamos.

Sigue el conflicto político y social que dio origen a la confrontación armada y es deber de todos quienes soñamos con una Colombia Soberana, Democrática, en Paz, con Bienestar, con Unidad y Reconstrucción Nacional y un modelo de desarrollo democrático, seguir luchando hasta alcanzar las transformaciones.

Javier Correa 

Secretario de Asuntos Políticos de Sinaltrainal