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Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario

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Indignación y Esperanza Contra el Engaño y la Guerra

Indignación y Esperanza Contra el Engaño y la GuerraEl 7 de Octubre de 2016, el mundo conoció que el Presidente Juan Manuel Santos, fue elegido Premio Nobel de Paz, aumentando la esperanza en medio de la indignación, para lograr validar el acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera, que siguiendo las reglas de la democracia representativa, con los resultados del plebiscito, de 34´899.945 personas habilitadas para votar, una minoría de 6´430.905, le dijo NO y entregó el triunfo a sectores de la oligarquía de ultraderecha representada por Álvaro Uribe Vélez, con la pretensión de renegociar el Acuerdo y se han reunido con  el otro bloque de la oligarquía representada por el Gobierno de la Unidad Nacional de Juan Manuel Santos y en una movida para enredar más el proceso, lo han hecho por separado con Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Francisco Santos, Sectores de algunas iglesias y han acordado seguir las conversaciones.

Los resultados de la votación del 2 de octubre de 2016, que dio como ganador al NO al acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera, pero no invalida el acuerdo y lo que ocurrió fue que no le otorga las facultades especiales al Presidente de la República de Colombia, para promulgar las leyes o decretos legislativos que permitan aplicar el acuerdo.

El acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera ya firmado y depositado ante la instancia de las Naciones Unidas en Suiza, es un acuerdo especial dentro los Convenios de Ginebra, está vigente.

Constitucional y legalmente, el Congreso de la República de Colombia, puede aprobar una ley extraordinaria para que se aplique el acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera y elevarlo al bloque de constitucionalidad e incluso, no es descartable que se pueda realizar de nuevo otro plebiscito.

Con el fin de no dejar hundida a Colombia en la guerra por la decisión de la minoría que voto NO en el plebiscito, desde la Habana Cuba, el Gobierno colombiano y las Farc, reiteraron el compromiso de continuar al cese al fuego y de hostilidades bilateral e indefinido, los mecanismos de seguridad, monitoreo y verificación tripartita.

Quienes votaron NO al acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera, pensando que con ello estaban castigando a Juan Manuel Santos terminaron por premiarlo, colocándolo ante una gran parte del pueblo como el gran héroe y salvador, al punto que la comunidad internacional le acaba de reconocer el premio Nobel de paz, que es un gran respaldo al acuerdo ya firmado con las Farc, pero también le otorga legitimidad e invisibiliza la política antisocial del gobierno y esa parte también es de gran utilidad a los beneficiarios del Modelo Antisocial Neoliberal en detrimento del pueblo.

Quienes votaron NO, consciente o inconscientemente han apoyado a Álvaro Uribe Vélez, que pretende usar la guerra de más de 52 años entre las Farc-EP y la Oligarquía representada en el Estado, para buscar un Pacto Nacional, que sería un acuerdo entre la oligarquía o las élites, representada entre los sectores de la Ultraderecha del Centro Democrático y el sector del Gobierno de la Unidad Nacional de Juan Manuel Santos, para concretar una figura similar al denominado Frente Nacional, en el cual no incluyen a los Sectores Sociales, Campesinos, Indígenas, Estudiantes, Trabajadores, entre otros.

Se está repitiendo lo ocurrido en 1972 en el gobierno de Misael Pastrana Borrero y la oligarquía y terratenientes reaccionaron para conservar las tierras arrebatadas a los campesinos y se reunieron en el departamento de Tolima y firmaron el Pacto de Chicoral, como resultado de la reunión entre liberales, conservadores y latifundistas del país, entre ellos, arroceros y  ganaderos, para impedir la reforma agraria y librar una guerra contra el movimiento campesino de la ANUC, por la firma de la Ley 1 de 1968, promulgada por el Estado para que parceleros y campesinos accedieran  a la tierra. 

Les ha producido molestia que se haya acordado crear un fondo de tierras para los campesinos de 3 millones de hectáreas y los 7 millones de hectáreas que serán formalizadas, provenientes de baldíos de propiedad del Estado, las de extinción de dominio incautadas al narcotráfico, las que hayan sido despojadas a los campesinos ilegalmente y como resultado del conflicto y están muy incomodos por los subsidios, créditos, vías terciarias, salud, educación, alimentación, acueductos, zonas de reserva campesina, entre otros, que contempla el acuerdo.

Valdría la pena verificar cuantos millones de hectáreas de tierra están en juego para la familia de Álvaro Uribe Vélez y muchos de los opositores al acuerdo de finalización del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, entre otros Carlos Ardila Lule,  Grupo  Bolívar, Grupo Uribe, Colombiana de Comercio (dueños de Alkosto) y Codiscos, cuyos presidentes y propietarios respectivamente son Carlos Ardila, José Alejo Cortes, Manuel Santiago Mejía, Carlos Gilberto Uribe y la familia Díaz, los tres últimos empresarios antioqueños cercanos al expresidente  Uribe y cuantos secretos se ocultan en torno al interés de quienes están apropiándose de grandes extensiones de tierra con la ley Zidres?.

No es conveniente el Pacto Nacional que pretende la Ultraderecha de Álvaro Uribe Vélez en nombre de quienes votaron NO al acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera, porque se trata un acuerdo entre dos sectores de la oligarquía nacional para decidir cómo se reparten el país y perjudica al pueblo, por esa razón, exigimos la convocatoria de una constituyente Popular y Democrática, para que Colombia sea una nación Soberana, Democrática, con Paz y Justicia Social.

Al tiempo, los gremios, todos los sectores del gobierno y de ultraderecha, presionan para que sea presentada la reforma tributaria, sigue la judicialización, represión y asesinato de dirigentes sociales, los despidos, las privatizaciones y se profundiza la aplicación del Modelo Económico Neoliberal, empeorando la crisis nacional, que descargan sobre el pueblo.

Con las salvedades hechas, respaldamos el acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera y por esa razón exigimos que sea validado por existir los mecanismos legales para ello, que por la no aprobación del acuerdo el 2 de octubre, no caigamos en el trampa de permitir a la oligarquía, que siga usando el tema de la paz, como pretexto para mantener al pueblo indignado y paralizado, por esa razón creemos que el mejor camino para que sea validado el acuerdo, construir la paz, solucionar los graves problemas sociales, conquistar la democracia, es la organización , movilización y la lucha de los trabajadores y el pueblo en las calles y en las empresas, en ese sentido hacemos un llamado a preparar y realizar el paro nacional que está acordado para hacer frente a la política antisocial del gobierno y los empresarios, para exigir solución a los pliegos presentados, cumplimiento a los acuerdos firmados con los distintos sectores, organizaciones sociales, populares, campesinos, indígenas, estudiantes, entre otros.  

El 2 de octubre los resultados dejan a las Farc y al Estado en la opción de seguir en la guerra y para la historia quienes votaron NO  al acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera, serán los responsables de cada muerto, herido, lisiado, huérfano, viuda, desplazado, torturado, desaparecido, retenido o secuestrado, el daño a la infraestructura y todo el dolor y sufrimiento que se pueda causar en caso de llegar a reactivarse la guerra entre las Farc y el Estado, la voluntad del sector del pueblo que gano en las urnas con el NO, ha decidido equivocadamente, el conflicto político se debe resolver.

Con el fin de hacer una mayor claridad de lo que empieza saberse luego del Plebiscito, me permito escribir alguna información sobre lo que ha salido públicamente:

1.- Para engañar a los votantes del NO, Álvaro Uribe propone amnistía para 5700 guerrilleros y someter a juicio y castigo a los involucrados en crímenes de Lesa Humanidad, mentiroso, el acuerdo de finalización del conflicto armado y construcción de una paz estable y duradera, firmado entre las Farc y el Gobierno de Juan Manuel Santos, define que quien esté involucrado en crímenes de lesa humanidad, incluidos los integrantes de la guerrilla, no serán beneficiarios del indulto o amnistía y deberán responder ante la justicia y pagar pena de la privación de la libertad.

2.- Álvaro Uribe Vélez engañó a los votantes del No, propone alivio judicial para los militares, desconociendo que en el acuerdo de finalización del conflicto y construcción de una paz estable y duradera, ya firmado entre las Farc y el Gobierno de Juan Manuel Santos, no solo 33.000 militares, sino hasta los empresarios recibirán no solo alivio judicial, sino que serán exonerados y les frustraron las posibilidades de quedar libres legalmente y ahora por culpa de Álvaro Uribe que engañó a los votantes del NO, tendrán que seguir en la cárcel y respondiendo ante la justicia

3.- Luego de haber usado mentiras y engaños, según confesión del Senador Juan Carlos Vélez, gerente de la campaña por el NO, ÁLVARO URIBE VÉLEZ, en representación de quienes el 2 de octubre de 2016 votaron No al acuerdo de finalización del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, firmado entre las Farc y el Gobierno de Juan Manuel Santos, ha propuesto que se declare inexistente el acuerdo para renegociarlo y para ello propone el Pacto Político Nacional que implica:

A.- Cuando Álvaro Uribe, dice que la Constitución se respeta y no se sustituye, pretende en nombre de los que apoyaron el NO al acuerdo de finalización del conflicto y construcción de una paz estable y duradera, ya firmado entre las Farc y el Gobierno de Juan Manuel Santos, no permitir que en la Constitución Nacional se incluya el acuerdo o parte del mismo, para impedir que el acuerdo quede blindado jurídicamente y sabe que le traerá enormes complicaciones para sus intereses políticos, económicos e ideológicos, que se están jugando en las aspiraciones políticas para las elecciones del 2018 u otro ejemplo concreto, cuando le dicen al común de la gente, que sería aceptar la ideología de Género, aclarando primero que ésta categoría no existe y quienes lo estén usando en su discurso están equivocados, segundo porque el acuerdo pretende hacer énfasis en los derechos de la mujer, que ha sido víctima de distintas formas de violencia en el conflicto y reconoce como víctimas a quienes por su condición de LGTBI, han sido victimizados bien sea por el Estado o las Farc-EP (Violad@s, torturados, desplazado, asesinados, exiliados, estigmatizados), pero es falso que se pretenda atentar contra los principios de la familia que exaltan las diferentes Sectas de la Religión u otorgarles otros derechos que en el país han creado una polarización como es el derecho a adoptar y el matrimonio entre personas de un mismo género o impedir que Colombia sea un Estado Laico, es decir, que todas las personas con diferentes creencias religiosas y hasta quienes no creen en religión tiene derechos, con esto y otras tantas tergiversaciones la ultraderecha de Álvaro Uribe Vélez, como lo confesó el Gerente del campaña del NO, han confundido a la población. 

B.- Como premio al delito, dicho de otra forma, intenta que no se reconozca a los integrantes, partido o movimiento que surja de las FARC-EP, en la vida política del país, ni las garantías de participación acordadas, que no se apruebe por la sociedad y el Congreso de la República el Estatuto de la Oposición, no permitir que integrantes de las Farc, cuando estén desmovilizados, tengan presencia provisional en el Senado y Cámara con voz pero sin voto, para participar en los debates en los cuales se debe aprobar las leyes para aplicar el acuerdo y que tengan luego la posibilidad de hacerse elegir con el voto de los sufragantes; el trasfondo de la propuesta de Uribe es no permitir que Colombia sea una República Democrática y con el Pacto Nacional borrar los derechos democráticos que existan.

C.- Justicia, no derogación de las instituciones, dejando claro la ultraderecha representada por Álvaro Uribe que impedirán todo mecanismo que otorgue participación a las FARC-EP en el control, verificación y ejecución del acuerdo, aspiran a invalidar la Jurisdicción Especial de Paz, porque así, éste dudoso personaje no pueda ser juzgado, ni condenado por ese Tribunal, le tienen miedo que el país conozca la verdad de tantos crímenes como los falsos positivos, las chuzadas del DAS, Masacres, el desplazamiento, por esa razón y para ganarse a los integrantes de las Fuerzas Armadas, como no puede extraditarlos para silenciarlos como lo han denunciados varios jefes paramilitares, que sacó del país y los puso en las cárceles de EEUU, propone Alivio judicial para los integrantes de las fuerzas armadas, con ello pretende que haya impunidad en los crímenes cometidos por el Estado en el marco del conflicto y quiere que no sea el mismo tratamiento para los integrantes de las FARC-EP y acepta la amnistía para 5700 guerrilleros rasos y excluir la comandancia de esa insurgencia, bajo el argumento que de estar involucrados en crímenes de lesa humanidad, cuando es precisamente lo contemplado en el acuerdo, pero no solo para los comandantes de la guerrilla, sino para el Estado y hasta los empresarios.

4.- Llamamos a la comunidad internacional para que se presione la continuidad indefinida del Cese Bilateral del Fuego en Colombia, que terminara el 31 de octubre de 2016, según fue anunciado por el Presidente Juan Manuel Santos.

5.- Llamamos a la comunidad internacional para que reconozca el status político de las FARC-EP y así poder exigir la aplicación del Derecho Internacional Humanitario para regular la guerra en Colombia y excluir del conflicto armado a la población no combatiente.

6.- Llamamos a todos los Gobiernos y Pueblos del mundo para que no se apoye económica o militarmente la guerra en Colombia.

7.- Convocamos a tod@s los trabajador@s, familias, amigos y pueblo en general a movilizarnos y expresar nuestro rechazo a la guerra y exigir la paz con justicia social para los colombian@s.

 

Javier Correa

Secretario de Asuntos Políticos de Sinaltrainal