SINALTRAINAL

Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario

Lun02192018

Last updateMié, 14 Feb 2018 8pm

Un aumento miserable para un patético salario mínimo

Según las estadísticas del DANE para el 2017, la Población Económicamente Activa (PEA) fue de 24.584.000 de trabajadores (13.948 Hombres (56,7%) y 10.636 Mujeres (43,3%), de los cuales 22.288 millones están ocupadas/os  (9. 344 Mujeres).

De los ocupados en el último año, más del 55 por ciento, es decir, más de 12 millones de personas, ganaba menos o el equivalente a un salario mínimo, lo cual indica que quienes producimos la riqueza de este país somos una población pobre que recibe salarios miserables que no alcanzan para la adquisición de una canasta familiar que está por encima de 2.5 salarios mínimos para una familia de 4 miembros.

Otro dato muy negativo es que las mujeres devengan el 28 por ciento menos que los hombres, en cifras, más de 9 millones de mujeres devengan menos de 72,2 por ciento de la remuneración masculina. En concreto, las mujeres están más miserabilizadas que los hombres.

Con un panorama laboral tan terrible, lo mínimo que se podía esperar de las centrales obreras era que el paro que hoy anuncia la CUT (por Santos no invitarla a manteles) se hubiera realizado cuando los gremios y el gobierno nacional hicieron las primeras ofertas para continuar precarizando los pírricos ingresos de los/las trabajadores y anunciar que seguirán recortándonos derechos.

Dicen los medios sobre el anuncio del presidente Santos: "Después de una larga reunión con Julio Roberto Gómez (CGT), Miguel Morantes (CTC) y Jhon Jairo Díaz (CDP), y de la consulta permanente con los gremios, hemos logrado llegar a un acuerdo". O sea que los presidentes de las dos centrales obreras y el de la Confederación Nacional de Pensionados (se le olvido al compañero Díaz que hay un proyecto de la ANIF para reducir por debajo del 50% los valores de las pensiones), estuvieron de acuerdo con que nos bajaran más el salario y las mesadas, nos precarizaran más los ingresos y nos empujaran a la miseria a los millones de trabajadores que día a día ponemos a funcionar los piñones de las industrias, las agroindustrias y demás sectores de la economía.

No fueron los gremios, ni el presidente Santos (por quien las mismas centrales –incluyendo la CUT- nos orientaran votar en las últimas elecciones presidenciales) los responsables de seguir profundizándonos en la pobreza (el capitalismo engendra miseria, desigualdad, guerra, entre otros males) fueron las centrales, quienes una vez más en contubernio con gobierno y empresarios, decidieron que para que los empresarios pudieran obtener mayores ganancias y existieran más recursos para engordar la corrupción en lo público, los miserables salarios de más de 12 millones de colombianos y colombinas debían seguir decreciendo.

No hubo una sola movilización, un mitin,  un plantón, un quejido de las centrales obreras para presionar mejores salarios para los trabajadores, una vez más los generadores de la riqueza estuvimos solos e inmovilizados, viendo por los medios de desinformación de los mismo empresarios, peroratas vacías en un país donde vuelan discursos de paz, pero realidades de violencia y muerte -200 dirigentes sociales asesinados en el último año y millones de colombianos sumidos en la miseria-.

$43.528 pesos fue el incremento para el 2018, pareciera que estuviéramos en la película “Juegos Macabros” y que el gobierno y los empresarios dijeran que empiece el juego, pues con este vergonzoso aumento ($1450 diarios) solo se profundiza la miseria. De pronto a alguien le sirven estas cifras: el salario mínimo para el próximo año será de $781.242 y  el subsidio de transporte de $88.211.

Estos porcentajes harán mucho más daño, pues en las negociaciones futuras de pliegos de peticiones jugarán para precarizar igualmente a los poquísimos trabajadores que hoy acceden al goce del derecho a sindicalizarse y negociar los valores de la mano de obra.

El 21 de septiembre de 2018 habrá elecciones para las direcciones de  la CUT.  Debemos construir una CUT para los trabajadores y el país, una central Constructora de hegemonía incluyente. La CUT y sus sindicatos deben ser la fuerza social que encabeza la protesta social y política de todos los sectores populares, reconocida por el conjunto de la población, validada como interlocutor necesario del Estado y gobierno a fin de negociar las reivindicaciones exigidas por los trabajadores y el pueblo, canalizadora de los movimientos sociales coaligados para cristalizar una propuesta de transformación nacional revolucionaria, encabezada por los trabajadores y constructora de la alianza social necesaria para realizarlas. Con unas centrales obreras que priorizan la concertación con el estado y los patronos, jamás alcanzaremos una paz con derechos, con bienestar y con justicia social.

Es hora de despertar, juntarnos, movilizarnos y luchar en contra de este sistema capitalista que nos hunde cada día más en la miseria y la opresión.

 

SINALTRAINAL NACIONAL

Colombia, 4 de enero de 2018