SINALTRAINAL

Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario

Mar10232018

Last updateJue, 27 Sep 2018 9am

Audiencia sobre genocidio indígena

Declaración de la audiencia preliminar Barí

ASÍ SOMOS LOS BARÍ.  “Caiqueda aba inshqui” – Todos para todo y por todo

La Tierra, el agua, la selva…dan al Bari, la fuerza, la sabiduría, el sustento y todo cuanto necesita para vivir… El Bari agradece y recompensa a la naturaleza con sus cantos, su trabajo y el buen uso de ella.

Poseemos conciencia Colectiva, cultura propia y conservamos nuestro territorio, usos, costumbres, valores y tradiciones, por eso protegemos el territorio para garantizar los recursos naturales que son la base de nuestra existencia.

 LA DEFENSA DE NUESTRA VIDA NATURALEZA, TERRITORIO, CULTURA Y DERECHOS
 
 En tiempos pasados el territorio Barí cubría toda la región del Catatumbo  hasta el lago de Maracaibo, en Venezuela; pero históricamente hemos enfrentado la pérdida constante de nuestro territorio.  
 
No solo en tiempos de la colonia los Barí hemos tenido que luchar por nuestro territorio, nuestra historia más reciente, signada por la explotación de recursos naturales, especialmente el petróleo, la colonización de tierras, que desde los años 1910 y  1920 han significado la disminución del territorio Barí, con la llegada de las grandes multinacionales, a las que el gobierno colombiano, paulatinamente fue cediendo hectáreas de nuestro territorio indígena.
 
Con la violenta usurpación de nuestro territorio, por las compañías petroleras y minera, sus trabajadores y con ellos la multiplicación de los colonos, habíamos perdido para 1983 el 90% de nuestro territorio – LA RAZON DE NUESTRO EXISTIR- y hemos sufrido una considerable reducción demográfica causada por la violenta invasión; Los Barí antes éramos numerosos y luchábamos guiados por los Barí de ojos limpios. 
 
Hoy el territorio indígena legalmente constituido solo cuenta con 1.200 kilómetros cuadrados dentro de los límites colombianos y parte de Venezuela, estando reducido a las zonas de ladera, y bajo la constante amenaza de la invasión de nuestras tierras. 
 
En la actualidad nuestro territorio continúa siendo amenazado, hoy en día por invasores mas poderosos, cuya intención es la exploración y explotación de petróleo y carbón, debido a que nuestro territorio es rico en biodiversidad, minerales, hidrocarburos y recurso hídrico, con la incursión de multinacionales que ocasionan: no solo la reducción del territorio, sino la perdida de  valores naturales y culturales, poniendo en riesgo la pervivencia de la etnia Barí; pues tales incursiones se vienen presentando con un constante y marcado desconocimiento e irrespeto por lo consagrado en la Constitución y las leyes nacionales e internacionales de protección a los pueblos indígenas. Así el resultado de los procesos de explotación petrolera no fue otro que el exterminio de las poblaciones autóctonas, acusadas de ser obstáculos al progreso por sectores “progresistas” enfermos de miopía y desmedida ambición.
 
Ahora  somos pocos y soportábamos además, las consecuencias de una guerra que no es nuestra, la Militarización, las fumigaciones, las violaciones de derechos humanos, las infracciones al Derecho Internacional Humanitario, cometido por las partes en conflicto, además las enfermedades, contraídas en nuestro contacto con el blanco y el mundo “civilizado”.   
 
El Estado Colombiano no está reconociendo, protegiendo, garantizando, ni restableciendo los derechos fundamentales a la identidad, la integridad, al territorio, la autonomía, la participación, la pervivencia y al mejoramiento de las condiciones de vida de nuestro Pueblo, porque nos esta imponiendo una mentirosa idea de progreso y de desarrollo, del mundo “civilizado” o blanco, que amenaza nuestra pervivencia que afecta los principios de la armonía, equilibrio, solidaridad, protección y conservación de la naturaleza, que fundamentan nuestra cultura tradicional.
 
También hemos sido victimas de una guerra que no es nuestra, pero que si nos afecta, ya que con el conflicto armado y la presencia de los grupos armados ha afectado la vida e integridad personal de las comunidades, se han presentado casos de bombardeos, detenciones arbitrarias, atropellos, señalamientos, reclutamiento forzado, ocupación ilegal de los resguardos, bloqueos de alimentos, imposibilidad del libre transito por nuestro territorio que no permite que vayamos a territorios sagrados o lugares de caza y pesca.
  
SOLICITAMOS

1. Al Estado Colombiano, cumplan los mandatos Constitucionales, legales y al normatividad internacional sobre derechos humanos y derechos de los  Pueblo Indígenas, que obligan a reconocer, proteger y garantizar los derechos fundamentales a la identidad, la integridad, el territorio, la autonomía, la participación, la pervivencia de nuestro Pueblo y que se firme  la declaración  universal  de los derechos de los pueblos indígenas.
2. A las Autoridades Judiciales, que se investigue, condene y sancione a los responsables de los delitos que se han cometido contra al Pueblo Bari, que han sido denunciados ante los organismos competentes.
3. A las Autoridades de Control, que se adopten las medidas correspondientes a salvaguardar la vida e integridad de cada uno de los miembros de las Comunidades, y a que adopten las acciones tendientes a proteger, garantizar y defender y proteger nuestros derechos.
4. A las Autoridades Administrativas, que adopten las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad física de los miembros de las organizaciones amenazadas y la realización de nuestro trabajo en condiciones de seguridad y tranquilidad para cada uno de los miembros de las organizaciones.
5. A los Organismos Internacionales de Naciones Unidas, que se pronuncien sobre los hechos de agresión y las actuales amenazas de las que hemos sido victimas y requerir al estado colombiano para que tomen las medidas necesarias para garantizar el respeto y protección de los Derechos del Pueblo Indígena Motilón Bari,  para prevenir que se vuelvan a repetir este tipo de señalamientos.
6. A las Organizaciones Sociales y Defensoras de Derechos Humanos Nacionales e Internacionales, agradecemos su solidaridad y respaldo a las anteriores solicitudes, y les solicitamos que sigan acompañando políticamente nuestra justa lucha y resistencia.

“INCHIYI ITAN BAYT SATCHRIDRY”
“POR NUESTRO TERRITORIO NOS VAMOS A PRONUNCIAR”