SINALTRAINAL

Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario

Lun10222018

Last updateJue, 27 Sep 2018 9am

Bogotá Bogotá

Sinaltrainal en Conflicto Colectivo en Tapón Corona

El 25 de septiembre de 2018, Sinaltrainal presentó pliego de peticiones a Tapón Corona, empresa que tiene sus orígenes en las embotelladoras de Coca Cola, siendo uno de sus principales proveedores y con gran presencia en el mercado de varios países.

Exigimos pronta y satisfactoria solución para beneficio de los trabajadores y familias.

Javier Correa 

Secretaría de Comunicación 

Junta Directiva Nacional Sinaltrainal

 

A la Calle en Defensa de la Universidad Pública

Remembrando a Andresito

Remembrando a AndresitoNuestro agradecimiento a todos y todas las que asistieron a la casa Sinaltrainal a evocar los aportes hechos por el compañero Andrés Olivar a la construcción de una Colombia para las inmensas mayorías. Familiares, amigos, compañeros, parceros, nos encontramos ayer en la tarde para continuar estrechando nuestros lazos de unidad y fraternidad y amarrarnos a las banderas de justicia y libertad por las que siempre luchó Andresito.

Compañero Andrés Olivar…presente... presente...presente.

Aquí podremos ver a Andresito, escuchar sus mensajes y continuar reafirmando sus banderas. 

https://youtu.be/vFEMXQsm-FY

Compañero Andrés Olivar… siempre presente

El 18 de abril pasado conmemoramos un año del fallecimiento de nuestro entrañable compañero Andresito Olivar, quien con su inquebrantable voluntad de lucha y resistencia a las adversidades, entre ellas, el padecimiento de su enfermedad, nos mantienen vivo su ejemplo en la consigna “HASTA LA VICTORIA SIEMPRE”.

Igual que Andresito mantenemos el sueño de construir una Colombia para las inmensas mayorías y nos  amarrarnos a las banderas de justicia y libertad por las que siempre luchó Andresito.

COMPAÑERO ANDRÉS OLIVAR…SIEMPRE PRESENTE

Andresito y sus mensajes para reafirmar sus banderas. https://youtu.be/vFEMXQsm-FY

Falleció ANDRES OLIVAR

Falleció ANDRES OLIVARLa Dirección Nacional de SINALTRAINAL, lamenta profundamente el fallecimiento del compañero Andrés Olivar, quien fuera un destacado dirigente de nuestra organización sindical. 

Andrés se encontraba padeciendo una grave enfermedad. 

Andrés vendió durante muchos años su fuerza de trabajo a la multinacional Coca Cola en Bogotá. 

La velación se llevará a cabo en la Funeraria Gaviria ubicada en la carrera 13 No 43A 45 de Bogotá, Sala 4, desde las 8 a.m. hasta las 9.30 p.m. del día 19 de abril de 2017  Las exequias se realizarán el jueves 20 de abril a las 10 a.m. en la Iglesia Santa Teresita (carrera 18 No 43A 59) y el desplazamiento se hará hasta el cementerio Jardines del Recuerdo, autopista norte con 205.

Ofrecemos nuestro saludo fraterno y nuestros sentimientos de solidaridad a su señora madre Gilma Olivar, a sus hermanos, familiares, amigos y allegados del compañero Andrés. 

Dirección Nacional de Sinaltrainal

18 de abril de 2017

 

Compartimos su autobiografía, la cual fue colectivizada en la Asamblea General Nacional No 187 “Compañero ANDRÉS OLIVAR”, realizada en Bogotá D.C. del 25 al 30 de Julio de 2016. Esta asamblea se realizó en homenaje a “ANDRESITO”

 

Mi biografía

Me llamo Andrés Olivar, nací en Bogotá un 23 de diciembre de 1974, en el Hospital Público San Juan de Dios.

Mi vida avanzo con tropiezos, pero puedo valorar mucho los esfuerzos de mi madre, mujer de familia humilde de campo en el municipio del Espinal (Tolima), donde crecí bajo esos 40° grados de temperatura.

Con grandes esfuerzos de familia campesina, de una mujer humilde trabajando en casas de familia que me llevaba a todas partes, difícil para esa época, pues era un muchachito demasiado inquieto, pero con muchas ganas de aprender del mundo, de la gente, de sus logros, fortalezas y con unas ganas inmensas de salir adelante.

Me considere amiguero o lo que llaman coloquialmente en mi pueblo “cumbambero”, eso sumo muchos problemas en mi infancia con mis papas. Creo que sigo siendo muy fraternal, amiguero, solidario y buen amigo.

Al pasar de los años, estudie mi primaria en la escuela pública “Kennedy” donde me fue muy bien, pues era un juicioso estudiante a pesar de nuestras dificultades económicas, pues los recursos económicos no eran muy buenos para los pobladores, pero vivíamos felices al lado de los juegos, compañeros y amigos, épocas que uno no olvida.

El bachillerato lo termine en el colegio público “San Isidoro” y a quien más recuerdo es a mi profesor de filosofía, quien nos ponía a pensar en la realidad de la vida, mucho más allá del estudio de textos y números que la mayoría de las veces no le sirvan a uno para nada en el futuro.

El que más recuerdo es “El manifiesto comunista”, fue mi entrada al futuro, a lo que años más tarde sería mi vida colectiva, sindical y política, fue una explicación más allá del bien y del mal en contravía de lo que opera en la santa cristiandad. A partir de ahí, en mi vida real oscilaba una dicotomía: para la cristiandad somos pobres porque nos toca, así nacimos y así tenemos que vivir y morir, después y con las nuevas lecturas y explicaciones del profesor Tircio Sepúlveda empecé a entender el mundo y a preguntarme porque en un país tan rico y tan bonito tenemos que vivir con tanta pobreza y sufrimiento. Me concentraba en lo que podría cambiar y me parecía interesante ese mundo fuera del aula, pero también me metía en la biblioteca para aprender un poco más y a esforzarme para ser cada día mejor, lográndolo “sin pretensiones” ser el mejor de la clase.

A partir de allí también me nació la necesidad de ayudar a los demás, a pesar de lo poco que tenía.

Haber adquirido todos esos conocimientos me permitió salir adelante a pesar de las dificultades económicas y en un momento dificultades familiares con la muerte de mi padrastro, situación que me obligó a batallar solo para costear mis estudios. Hoy al mirar hacia atrás veo con orgullo todos esos días y valoro inmensamente el apoyo y los esfuerzos de mi madre Gilma Rosa, lo que tengo y sobre todo lo que soy y a todas aquellas personas que me rodearon y me siguen rodeando con mucha fortaleza.

Me ha gustado participar en grupos de apoyo y en los espacios donde las decisiones se toman de manera colectiva, eso ha marcado mi vida. Desde muy joven esta práctica ayudo a mi formación, porque me gustaba aportar en algo, recuerdo participar en la concientización del día de la tierra “el 23 de abril” haciendo carteles, escribiendo, etc., aunque difícilmente, pues no se tenía mucho acceso a recursos ni a orientaciones, ya que existía muy poco, casi nada de trabajo político, solo se escuchaba del sindicato de los textiles del Espinal y el de servicios públicos, que no tenían mucha información, pero aun así nos llegaban a los oídos algunos de sus nobles y buenos logros, dado que eran otros tiempos los ochentas y noventas.

Después de graduado, mi vida estaba en qué hacer?, como muchos jóvenes de este país, después de prestar servicio militar, regrese a la capital donde mis abuelos políticos, que me acogieron y me conocían desde pequeño, allí eran rígidos pero que gracias a ellos aprendí muchas cosas que tuvieron que ver con mi formación y decisión, pero noblemente mi espíritu de libertad quería realizar muchas cosas, aparte de estudiar.

El 2 de julio de 1996 logre ingresar a la empresa Coca cola, pues anteriormente tenía un contrato temporal (según lo contenido en la ley), después al tiempo estudie cuatro semestres de contaduría en la Universidad Antonio Nariño, pero tuve que desistir por que la empresa no me daba opciones de continuar con mis estudios.

Después del tiempo me afilie a una organización sindical de nombre Sintraindega, pues en esa época no se escuchaba de otra opción sindical,  tiempo después me retire por la falta de formación a sus afiliados, lo que facilitó los despidos masivos de los trabajadores directos que ejecutó por las reestructuraciones que efectuó en los meses de enero-febrero-marzo, fechas en que se desarrollaban las negociaciones colectivas de trabajo.

Meses más tarde escuche sobre la huelga de hambre que realizaron los compañero de SINALTRAINAL, en la planta de coca cola  Bogotá norte - con el tiempo me enteré que quien había desarrollada esa tarea era el compañero Javier Correa -, para esa época la empresa empezó a acabar algunas áreas de trabajo  a nivel nacional,  de allí más adelante el compañero Orlando Araque, Armando Jurado, Plutarco Vargas, me propusieron la afiliación sindical, pero entre runrunes de los otros sindicatos no querían mucho a Sinaltrainal (que hasta en eso las organizaciones sindicales tienen diferencias por hacer el favor a la empresa).

Finalmente, el 18 de marzo de 2005 decidí ingresar a Sinaltrainal, pero con el compromiso de trabajar, aprender y en eso me di la tarea y creo que les he cumplido, con humildad este noble servidor estará siempre al servicio de la causa de Sinaltrainal y del pueblo de Colombia. En mi proceso en Sinaltrainal fui presidente de la seccional Bogotá y hoy su tesorero.  Hago parte del coordinador de CELES  en la región central e integrante del equipo de impulso de la Cooperativa CORFUTURO.

Después de la afiliación sindical, además de conocer a muchos compañeros de otras regiones, es conocer la idiosincrasia de cada región, su gente, sus necesidades, el compartir y explicar cómo estando Colombia tan rica, tan llena de su gente, su economía esta tan sumisa a la orden de “afuera” en beneficio de los capitalistas, especialmente de las multinacionales, pero que a pesar de esa desventura aún mantiene su folklor, lo más bello que he apreciado, su tradición.

Vivimos en una Colombia de gente que aun lucha, la lucha estudiantil, la lucha sindical, la de los trabajadores, la de los campesinos, la del pueblo. Es así que en una de esas grandes luchas obreras, me dieron la oportunidad de participar en el paro cañero, una experiencia inigualable, de haber compartido con el compañero Enrique Osorio (q.e.p.d.), los compañeros de Bugalagrande, con la mujeres y madres de los corteros de caña, esas mujeres valientes y lindas negras con sus necesidades y esperanzas de cambio y por la conquista de unas mejores condiciones de trabajo y de vida.

Son incontables las experiencias en SINALTRAINAL, conocer la realidad de un País, en el cual hay mucho que hacer, aportar y luchar pero más allá el de organizar y entender, que nuestro trabajo no es un favor, es un derecho y que se debe pelear día a día, en todos los espacios, a la fundación comité de presos políticos el de participar en esos espacios tan bonitos de construcción y ayuda mutua, de aprender.

Podría numerar muchos compañeros y de pronto saldría de insensato no nombrar a nadie, pero a todos los compañeros, gracias por la oportunidad, por ese granito de arena que me llenaron como la solidaridad y el de aportar a pesar de las dificultades y de decirles: “si no existieran las dificultades pues nadie lucharía”, si estamos en algún sitio es porque podemos dar nuestro mayor logro, por nuestras familias, por nuestros amigos, por nuestro sindicato, por nuestro PAIS, pero siempre en nuestro consciente colectivo no desfallecer esa es nuestra tarea.

Con mucho cariño,

Andrés Olivar.