SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA DE ALIMENTOS "SINALTRAINAL"

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miércoles, 09 de enero de 2008

La Política Neoliberal en las Empresas

En casi todas las empresas, la oligarquía colombiana y los dueños de las transnacionales, a finales de la década de los ochenta, impulsaron políticas de reestructuración. El objetivo de esta era aumentar formidablemente sus utilidades y la acumulación de capital, incrementando la explotación de los trabajadores. Uno de los mecanismos centrales a los que recurrieron los monopolistas fue el desmontar los vínculos estables que habían adquirido tanto los trabajadores calificados como los semicalificados con sus empleadores y, al mismo tiempo, lograr disciplinar la fuerza de trabajo al ponerla a competir en el mercado abierto de contratación temporal.

Con tal fin, implementaron una serie de políticas, que se manifestaron en la persecución desembozada contra los sindicatos, utilizaron al Estado burgués para destrozarlos, adaptando la legislación a ese propósito, desataron la criminal acción de los paramilitares, la que concluyó con un genocidio sin precedentes, el cual ha dejado hasta la fecha mas de 4.000 activistas y dirigentes sindicales asesinados.

En dicho marco, tomaron otras medidas que condujeron al desastre económico y social que hoy vivimos los trabajadores. Hagamos un breve resumen de tales medidas:

1. Cambios en los sistemas de contratación. De tener trabajadores con estabilidad pasaron a contratar preferiblemente obreros temporales, ya sean directos o a través de agencias de empleo. La idea central era romper la continuidad existente en el vínculo laboral. La primera manifestación de esta tendencia, materializada en el surgimiento del trabajo temporal y de la intermediación laboral, que se extendió rápidamente por el país, viene de los años setenta del siglo pasado. Desde ese momento las prácticas de flexibilización del trabajo se convirtieron en las forma de contratación más extendida en la sociedad colombiana. Tales practicas facilitaron atar la contratación al ciclo anual de la demanda, pues se contrató de aquí en adelante solo a los trabajadores el tiempo necesario requerido para producir las mercancías que puedan ser vendidas en determinadas épocas del año. Posteriormente el empleo temporal rompió su vínculo con la dinámica de la demanda y se extendió a empleos estables y de trabajadores calificados. Luego tercerizaron todas las modalidades de contratación e introdujeron el sistema de “out sourcing” de cooperativas. Finalmente, en especial en las modalidades de producción agrícola, conformaron alianzas estratégicas con quienes laboran, siendo estos últimos “socios” ínfimamente minoritarios de la empresa o ya productores individuales, los cuales elaboran y venden su mercancía al gran propietario industrial o agroindustrial.

La política de contratación dio origen a cinco formas de contratación diferente de mano de obra, lo cual permite fragmentar la fuerza laboral, particularmente los trabajadores no calificados y semicalificados, y separar y aumentar la brecha entre éstos últimos y los operarios calificados, quienes se convierten en ampliamente minoritarios como consecuencia de la aplicación de las nuevas leyes laborales.

Un primer tipo de trabajador es el llamado “temporal temporal”, enganchado para cumplir una labor relacionada con el ritmo y volumen de la producción y no por tiempo. Son empleos en oficios no calificados -por ejemplo, empacadores y llenadores de bolsas, botellas o frascos-, y semicalificados -controladores de mezclas químicas y líneas de llenado-. El tiempo pagado es el tiempo estrictamente trabajado en días, el cual puede ser de duración variable, una semana, quince, veinte días o un mes. Una vez cumplido se interrumpe el vínculo laboral y es llamado de nuevo si la empresa requiere de trabajadores para atender un aumento de producción. Si la demanda de trabajadores no calificados y semicalificados es relativamente permanente la contratación temporal puede durar dos o tres meses, luego se los desvincula y pasados 15 días o un mes, a veces dos meses se los vuelve a enganchar. Esto significa que en promedio al año un operario en esta modalidad temporal trabaja enganchado 9 meses y los otros 3 meses son períodos de paro intermitentes que él debe cubrir con los
ingresos salariales obtenidos en los períodos contratados. En esta categoría están ubicados trabajadores jóvenes, sui mayoría esta en el rango entre 25 y 35 años de edad. Permanecen trabajando con esa modalidad de contrato durante bastantes años, casi siempre tres o más años.

Una segunda modalidad la constituyen los trabajadores subcontratados por agencias de empleo temporal, con contratos que se renuevan obligatoriamente cada año. Se trata de trabajadores con una estabilidad provisoria ya que si bien sus contratos son continuos durante 12 meses, al cabo de ellos se procede a su renovación, aunque sin desvinculación laboral.

Una tercera modalidad es la de trabajadores con contratos a con cooperativas de Trabajo Asociado, que funcionan como agencia de empleo dependiente de la empresa a la cual prestan sus servicios. Prestan servicios semicalificados de responsabilidad y los trabajadores son rotados en sus funciones. Los trabajadores son sustituibles o intercambiables en el momento que sea requerido, por tanto no existen oficios fijos.

La cuarta modalidad son los trabajadores de planta con contrato a término indefinido enganchados por la misma empresa. Casi siempre son trabajadores calificados, que llevan entre 10 y 15 años de trabajo y son operarios con puestos de responsabilidad en vigilancia de procesos, supervisores de los demás trabajadores -temporales y subcontratados- o técnicos de mantenimiento -mecánicos, eléctricos, instrumentistas- formados en su mayoría en el SENA -Servicio Nacional de Aprendizaje-. Son responsables por la calidad del producto,

La quinta modalidad es la del estudiante trabajador. Tiene un ciclo de vida laboral sin expectativas y es mano de obra temporal, trabajando en jornadas eventuales, con contratos basura y salarios muy bajos.

Por otra parte, en el comercio encontramos siete modalidades de contratación, cuales son:

La del estudiante trabajador en carreras profesionales o intermedias de tipo técnico o tecnológico. Es llevada a cabo por los hipermercados, como Super Ley, Éxito y Carrefour, abiertos en los últimos años, Aparentemente en este modelo de contratación un sindicato tiene pocas condiciones de consolidación debido a las características sociales, culturales e ideológicas que tiene este tipo de trabajador. La modalidad de trabajado es la de cuatro horas. Tienen contrato de trabajo permanente y directo con la empresa, pero con una jornada de 4 horas durante seis días a la semana y 8 horas un dominical o un festivo. Eso suma 32 horas semanales -24 horas jornada normal, aunque dos horas son nocturnas; y 8 horas en día dominical o festivo-. Los trabajadores “cuatro horas” adecuan sus turnos según sus necesidades como estudiantes con las de la empresa. Otros trabajadores estudian de noche, entonces sus turnos son a lo largo del día. La política de la empresa es preferir este tipo de trabajador estudiante universitario o de carreras intermedias técnicas o tecnológicas para jornadas de 4 horas, distribuyendo el personal a lo largo de la jornada diurna y nocturna. Bajo esta modalidad funcionan los cargos de vendedor, cajero y vigilante de almacén con contratos de trabajo indefinidos. El vendedor agrupa una serie de tareas diversas -manejo de bodega, surtido de góndolas o escaparates, revisión de precios, etc.- que el trabajador debe realizar en su desempeño, según los requerimientos de personal de las diferentes secciones del hipermercado en un período de tiempo y en cualquier momento. El cajero, aunque es un cargo aparte, se compone de una serie de tareas que un vendedor también debe conocer; en realidad, hay sustituibilidad e intercambio de tareas. Esto significa que existe una alta flexibilidad interna en el desempeño de multitareas para estos dos cargos, incluso en una misma jornada de trabajo si llega a requerirse. La segunda modalidad es la del trabajador contratado a través de la cooperativa de trabajo asociado para cumplir las labores de empacador, el cual tiene una serie de tareas que colocan al trabajador relación cara a cara con los clientes: empacar los productos comprados una vez registrados y pagados, transportarlos a los vehículos que usan los clientes y depositarlos en el sitio que ellos indiquen, desplazar los carros de mercados a los sitios indicados para usarlos los clientes. Los empacadores tienen un salario al destajo móvil, ya que depende de las propinas que reciben. Su modalidad de salario es mediante propinas Los empacadores tienen seguridad social mínima ofrecida mediante la agencia de intermediación laboral.

La tercera modalidad de enganche la constituyen los trabajadores “sabatinos” de 16 horas promedio semanales, quienes trabajan sábados y dominicales o festivos. También estudiantes con el mismo perfil de los anteriores pero cuya jornada laboral se ajusta a los fines de semana, La cuarta modalidad de asalariados son los supernumerarios o temporales, enganchados para temporadas de venta. Su contrato dura el período estricto de la temporada -17 días, a veces de dos a tres meses como máximo). Llama la atención que son contratados para los mismos cargos: vendedores, cajeros y vigilantes internos auxiliares de servicio-. A diferencia de los trabajadores anteriores éstos laboran ocho horas; es decir, su jornada laboral semanal es de 48 horas.

Una quinta modalidad corresponde a trabajadores de tiempo completo, 48 horas semanales de labor, con contrato a término indefinido. Están aquí los cajeros y vendedores con responsabilidades especiales, llegando incluso en algunos casos a sustituir al supervisor de la sección si llegara a ser necesario; son trabajadores de confianza para la empresa, con una trayectoria previa bajo la modalidad de “cuatro horas”. En este caso son trabajadores mayores de 25 años, gran parte jefes de hogar y ligeramente más hombres que mujeres. El nivel educativo de estos trabajadores es de estudios intermedios, universitarios completos o incompletos; algunos son todavía estudiantes.

Una sexta modalidad de contratación es la de los supervisores y mandos altos de la empresa. Son empleos de tiempo completo con contrato indefinido -48 horas semana-. En el caso de los supervisores tienen pagos adicionales por dominicales, mientras los mandos altos no -jefes de negocio y gerente del almacén- Los supervisores recién nombrados han sido previamente trabajadores de tiempo completo, por lo mismo tienen las mismas características de ellos, edades similares aunque pueden ya pasar de los 25 años.

Una séptima modalidad es la de contratos por outsourcing. Comprenden trabajadores que laboran en funciones de aseo, vigilantes externos con armamento especializado, impulsadoras o mercaderistas de productos de diferentes empresas industriales o importadoras, quienes los ofrecen dentro del hipermercado, en la sección respectiva que tiene que ver con el producto. Ellos son enganchados por empresas especializadas cada uno en su ramo.

2. Contrarreformas laborales. Estas modificaron sustancialmente las leyes anteriormente existentes. La primera gran contra reforma fue la Ley 50, expedida en 1990, la cual, entre otras cosas, legalizó y reglamento las agencias de empleo temporal, que no eran legales antes a pesar de estar operando ya con anterioridad. Posteriores leyes siguieron modificando los derechos de los trabajadores. La ley 100 atacó el sistema pensional y la 789 redujo sensiblemente el pago de horas extras, festivos y dominicales. En medio de estas leyes, se legisló para establecer “zonas económicas especiales” para la exportación, en las cuales se decretó la suspensión de todo tipo de garantías laborales. Bajo esta modalidad, los salarios se pagan a destajo y los trabajadores no tienen ningún reconocimiento de sus derechos individuales y colectivos.

3. Modificación de las teorías administrativas y las formas de explotación del trabajador. Se impuso la teoría del mejoramiento continuo, los círculos de calidad, el desperdicio cero, el inventario cero, la aplicación de la medición de tiempos y movimientos. Las nuevas teorías hacen énfasis en el incremento sistemático de la productividad e introducen el criterio de la polivalencia del trabajador. El resultado de todo esto es que con menos trabajadores se produce mucho más que antes y el rendimiento tanto del parque productivo, las materias primas, las materias auxiliares y la fuerza de trabajo se multiplica considerablemente. Mientras tanto, los incrementos nombrados anteriormente no se ven reflejados en los salarios de los trabajadores.

4. Cambios en la estructura de los salarios. Se introduce el concepto de salario flexible, asociando a este el salario integral – vigente a partir de los dos salarios mínimos, según la nueva reforma recomendada por el Banco Mundial-, el pago a destajo, el pago por horas y a la abolición de las horas extras, los dominicales y festivos y los recargos nocturnos. También la flexibilidad de los salarios tiene que ver con abolir el criterio de “a trabajo igual, salario igual”, pues ahora la paga es a voluntad del empleador. Con base en la sobreoferta de la fuerza de trabajo, desempleo, se reduce significativamente el ingreso de los trabajadores, llevándolo a equivaler a la reproducción estrictamente física.

5. La extensión de la jornada efectiva de trabajo. Existen dos maneras de extender la jornada, ya sea a través del pago de horas extras –tomadas por el trabajador por necesidad económica- o por extensión debido al temor que tiene el obrero de ser despedido sino extiende “voluntariamente”, muchas veces sin remuneración alguna, dicha jornada. De hecho, en Colombia, se viene perdiendo el derecho a las 8 horas de trabajo, mientras que en Europa se vive una tendencia absolutamente inversa pues la jornada laboral se ha reducido de 40 a 35 horas semanales, sin afectar este hecho el salario del trabajador.

6. Abolición del sistema actual de seguridad social, jubilación y eliminación de los impuestos parafiscales. Ya se encuentran propuestas que avanzan en ese sentido. Seguramente, por el camino por donde vamos, llegaremos a la situación de Chile, país en el cual los empresarios no aportan un solo centavo a la seguridad social. Todo el peso allí lo asumen los obreros.

7. Cambios en la estructura misma de las empresas. Antes eran las mismas compañías las que realizaban prácticamente todas las actividades necesarias para la producción y distribución de mercancías y los servicios necesarios a estas. Ahora el mantenimiento, el transporte y la comercialización, distribución y otros servicios son subcontratadas con otras empresas o personas. Sus estructuras alcanzan altos niveles de especialización; se acaban paulatinamente las pequeñas fábricas extendidas en toda la geografía nacional, construyéndose mega plantas, y se especializan estas últimas en elaborar un solo tipo de productos, adaptándose así a las nuevas tendencias marcadas por los mercados regionales y mundiales, que son coherentes con el proyecto del gran capital financiero internacional: la globalización neoliberal. La enumerada reorganización de la producción incluye el cierre de secciones enteras de producción o plantas completas. Las grandes empresas escindieron los procesos que consideraban no hacían parte de su negocio principal, generando nuevas empresas con las cuales la matriz subcontrata, conformando un conglomerado de negocios en red, en los que un grupo empresarial controla un segmento de los procesos a lo largo de una cadena productiva.

8. Conversión, en algunos casos, de las plantas en ensambladoras de bienes de consumo final. Es decir, las multinacionales realizan procesos parciales de producción de mercancías y estas posteriormente se completan en una planta en Colombia. Las factorías se han convertido en una especie de maquilas, las cuales mezclan y empacan productos fabricados con materias primas provenientes del extranjero, suprimiéndose así la compra de materias primas nativas.

9. Control ideológico sobre los trabajadores. Ellos son, engatusados con el sambenito de que “todos somos de la misma familia” y tenemos los mismos intereses, afirmaciones que no se ven reflejadas a la hora de repartir los beneficios. También los patronos eliminan violentamente, a través de sus sicarios, a quienes no aceptan, de una u otra manera, las políticas de reestructuración; tal práctica es complementada por la destrucción de los sindicatos y la eliminación de la libertad sindical y del derecho de asociación.

10. Modificación en la organización del trabajo. Esta ya no se rige por la llamada banda de montaje sino por el trabajo por procesos, con lo que el trabajador debe conocer, dominar y practicar todas las actividades que conlleva elaborar una mercancía.

Las consecuencias más notables de estas políticas son, como ya mencionamos el incremento de la tasa de ganancia de multinacionales y grupos económicos nacionales, reducción de los derechos de los trabajadores, tendencia a eliminar las convenciones colectivas de trabajo, con el argumento que son “excesivamente” costosas, lo cual afectaría la competitividad de la empresa y la pondría en desventaja ante otras que si ejecutan la menionada reducción; bajón de los costos laborales, con el consecuente achicamiento del fondo nacional de salarios, de la capacidad de consumo de los trabajadores y del mercado interno, amen que el modelo económico apuntala la producción de bienes y servicios para la exportación.

Si Usted, ha visto que en la empresa donde labora pasa muchas o todas estas cosas que le estamos contando, piense que inevitablemente sus patronos van a reducir su salario, atropellar sus derechos y a quitar de su camino a nuestra organización sindical. Si esto le parece bien, quédese tranquilo y acomódese dentro de los actuales acontecimientos, que su ruina será cuestión de tiempo. Pero si le parece mal, prepárese a defender sus derechos, a luchar por mantener sus condiciones de vida y a sumarse a todos aquellos que piensan que hay que construir un nuevo país, porque en el que ha gobernado esta oligarquía por casi 200 años no nos depara sino hambre, antidemocracia, desempleo, violencia, dominación extranjera, opresión política y destrucción de nuestra nación.

 

 

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