Coca-Cola deja un mal sabor en los Estados Unidos y Colombia
Por Dianne Mathiowetz
Los sindicalistas Colombianos han acusado a la Coca-Cola de trabajar mano
a mano con los grupos militares para asesinar, intimidar y amenazar a miembros
de sindicatos. El sindicato nacional de los trabajadores de la industria de
la comida (Sinaltrainal) ha iniciado un juicio en contra de la Coca-Cola en
Florida, para cesar los asesinatos y ha organizado tribunales internacionales
en contra de la compañía.
Coca-Cola, la bebida dominante en todo el mundo, ha mostrado cuidadosamente
una imagen pública asociada con armonía, buenos tiempos y familias.
Sus propagandas millonarias han saturado la conciencia de las personas usando
palabras o música para promover la venta de un producto no necesario.
Las personas que aparecen en los comerciales pertenecen a diferentes grupos
étnicos, siempre sonriendo y felices de estar juntos.
De acuerdo a Motisola Abdallah, aquí en los Estados Unidos, "nada
de eso es cierto adentro de la corporación". "No hay armonía,
ni paz ni justicia adentro de la Coca-Cola"
Abdallah, una empleada afro americana que trabajó en las oficinas centrales
de la corporación, es parte de las personas que presentaron una demanda
en contra de la Coca-Cola en abril de 1999. Basado en volúmenes de
evidencia de salarios desiguales, promociones arbitrarias, un ambiente racialmente
hostil, y consecuencias para cualquier persona que desafíe el status
quo, el caso fue extendido a un juicio de clase. La decisión judicial
sumó en la demanda a otros 1.500 empleados por la batalla legal en
contra de la compañía.
En junio del 2000, la Coca-Cola negoció un acuerdo para tratar de controlar
el daño ocasionado a la compañía, y además incluyo
un juicio de discriminación sexual basado en practicas similares con
trabajadoras. Además de la compensación monetaria a los trabajadores
afro americanos, a quienes se les pagaba bajos salarios y se les habían
negado promociones debido a sus razas, la Coca-Cola tuvo que establecer un
"equipo compuesto por varios grupos étnicos" para supuestamente
cambiar políticas internas de la compañía
Abdallah llama a la medida "Vistiendo la ventana" Diecisiete trabajadores,
incluyendo Abdallah, continúan presionando para un juicio.
En medio de la publicidad sobre el juicio, Coca Cola dejo sin empleo a cientos
de trabajadores, muchos de ellos estaban en la clasificación de empleados
con bajos sueldos, predominantemente mujeres y personas de color.
Abdallah ya ha sido despedida. Muchos de los que apoyaban el juicio están
entre los despedidos. Abdallah, quien juntó mucha de la información
y evidencias para el juicio sobre las políticas discriminatorias por
parte de Coca-Cola, es franca en su opinión sobre las sumas exorbitantes
que ganan los superiores de la compañía.
"En los documentos de la corte, dicen desconocer las practicas racistas
de sus subordinados. Pero como en el cuerpo humano, el cerebro es la fuente
de mensajes que determinan lo que hace el resto del cuerpo."
Ella continua diciendo: "por muchos años, esta compañía,
le robo a los trabajadores afro americanos la dignidad, el orgullo, el derecho
a la justa compensación acuerdo a sus meritos. Y luego aquellos que
se beneficiaron enormemente con este robo, dicen que no tienen ninguna responsabilidad."
Abdallah ve el caso legal como una forma de exponer los trapos sucios de esta
corporación global. Ella dijo que "Coca-Cola cuenta con su nombre
y billones de dólares para intimidar a las personas para que no se
atrevan a pelear y acepten la injusticia sin protestar" Pero ella explica
que la lucha siempre comienza no importa lo que los dueños hagan.
En referencia a otras campañas pasadas en contra de Coca-Cola, aplaude
el esfuerzo de los trabajadores del campo de Florida de los años setentas,
el movimiento en contra del separatismo en los ochenta, la unión de
los Teamsters en los noventas y los sindicalistas Colombianos de hoy.
"Estoy feliz de que la lucha en contra de la Coca-Cola es global y a
largo plazo. Prueba que donde sea que estén los trabajadores ellos
están unidos. Una corporación como la Coca-Cola no solo es injusta
con los trabajadores de un lugar. La injusticia es parte del negocio donde
las ganancias son las motivaciones principales.
Ella concluye diciendo: "Cualquier persona peleando por la injusticia
no se puede dar por vencida. Juntos podemos traer cambios, armonía
y justicia verdadera."
Construir vínculos entre los trabajadores norteamericanos y alrededor
del mundo, especialmente en Colombia, será la llave para ganar la justicia.