EN DEFENSA DE SINALTRAINAL - MOVILIZAR EL BOICOT

La declaración del Sindicato Internacional de la Alimentación, Agricultura, Hostelería, Restauración, Catering, Tabaco y Asociaciones de Trabajadores Afines (IUF en sus siglas inglesas) oponiéndose al boicot a la Coca-Cola (colocado en su sitio web el 11 de julio de 2003 pero aparentemente ya quitado) es sorprendente tanto por lo inoportuna como por su contenido profundamente decepcionante. Yo espero y deseo que el sindicato colombiano SINALTRAINAL dé una respuesta a su debido tiempo, pero en este momento la atención del sindicato se centra en el lanzamiento del boicot, tanto en Colombia como a escala internacional. Quiero decir que las observaciones aquí expuestas en defensa del llamamiento al boicot que ha hecho SINALTRAINAL no son más que provisionales.
El boicot es complementario al proceso legal que se ha presentado ante el tribunal civil de Florida bajo la ley Alien Torts en nombre de los familiares de las víctimas. Este caso parece que ha sentado precedente; en Alabama se acaba de presentar una acción similar contra la companía estadounidense de carbón Drummond Corporation, y existe un caso pendiente contra Occidental Oil. La acumulación de las pruebas sobre las que estos casos se basan es en sí mismo un proceso peligroso y difícil pues quienes se dedican a recoger tales pruebas son precisamente uno de los objetivos clave de los paramilitares. Pero hay que decir que los peligros sufridos han merecido la pena pues, por primera vez, las corporaciones estadounidenses se están poniendo a la defensiva. Esto es ya un tremendo avance.
SINALTRAINAL ha puesto mucho esfuerzo en consultar ampliamente con su membresía, con las federaciones sindicales colombianas e internacionalmente. La tasa de sindicalización en el sector privado de Colombia es extremadamente baja y la sobrevivencia de una organización sindical requiere de especiales cualidades.
El mes pasado estuve de observador en la asamblea semestral de representantes del sector y pude ver, al menos en parte, en qué consiste la cultura sindical la cual se basa en la militancia y la mobilización. El sindicato está organizado en Nestlé y Kraft además de en Coca-Cola.
Los delegados tenían total derecho de opinión en cuanto al desarrollo de las tácticas negociadoras que el sindicato emplea con cada empresario. Todos estos líderes locales viven rodeados de peligro, para ellos y para sus familias y, sin embargo, se niegan a doblegarse ante esa tremenda presión psicológica. Su compromiso es una cuestión de hecho, profundamente conmovedora, heroica que merece reconocimiento y respeto.
SINALTRAINAL es un sindicato que organiza a los trabajadores del sector alimenticio y de bebidas. Pero el concepto de sindicalismo que aplica no es cerrado sino incluyente.
SINALTRAINAL trabaja con otros sindicatos, organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales en una red llamada "Campana contra la impunidad- Colombia clama justicia". También da apoyo al trabajo de carácter educacional que se ofrece en el ámbito de la comunidad. Yo he escuchado un rumor que dice que tal actividad tiene lugar de espaldas al sindicato. ¡Eso es ridículo y mezquino! Además SINALTRAINAL está plenamente involucrado en el trabajo de la federación del CUT. Estos dos aspectos no están en contradicción, pues no hay duda de que el trabajo con otros grupos sociales de igual a igual fortalece el movimiento sindical.
Hay que entender que aquí hay un asunto político en juego. SINALTRAINAL es un ejemplo de lo que se ha llamado 'sindicalismo del movimiento social'. Hay diversos sindicatos que siguen esta propuesta en Colombia, el más sobresaliente de los cuales es SINTRAEMCALI, el sindicato de los trabajadores del sector público. Este modelo de sindicalismo contrasta de modo absoluto con el modelo preferido por el gobierno colombiano, lo que Uribe llama 'los sindicatos participativos'. A lo que él se refiere es a sindicatos que mantienen la cabeza baja y la boca cerrada, sindicatos colaboracionistas que son cooptados por el proyecto neoliberal -en tanto que no golpeen demasiado duro.
En el caso de SINALTRAINAL el sindicato no tiene si quiera el lujo de elección. Para ellos se trata de pelear o perecer.
El llamado por un boicot internacional no vino de la nada. SINALTRAINAL ha estado intentando que Coca Cola respondiera a sus quejas durante anos. Bajo la ley colombiana no existe ningún recurso efectivo, de ahí la necesidad de una campana con proyección internacional que ejerciera presión sobre la patronal. Gracias al trabajo realizado con su creciente red de apoyo y al respaldo de su propia federación, la CUT y la CGTD, SINALTRAINAL pudo poner en marcha tres audiencias públicas con el tema Coca Cola y los derechos humanos. La primera tuvo lugar en Atlanta, Georgia, del 20 al 22 de julio del ano pasado; la segunda en Bruselas el 10 de octubre y la tercera en Bogotá el 5 de diciembre. Yo estuve presente en las dos últimas; ambas tuvieron plena asistencia; allí fue donde se sometió a debate abierto la táctica del boicot. A pesar de haber sido invitada, Coca Cola prefirió no acudir.
La propuesta de lanzar un llamado al boicot fue expresada en el Foro Social Mundial en Brasil. ¿Dónde mejor? La plataforma de lanzamiento en Bogotá fue liderada por el presidente del CUT Carlos Rodríguez y por el Director del Departamento de Derechos Humanos Domingo Tovar. ¿Por quién mejor si no?
Nos hallamos al borde de un gran avance en el proceso que ha de dar a conocer a la opinión pública la difícil situación que atraviesan los sindicalistas colombianos. La elección está entre proteger el nombre de la multinacional Coca Cola o conseguir una movilización internacional de solidaridad popular. No tengan duda de que el boicot no acaba más que de empezar, y de que se va a intensificar a lo largo del ano próximo.
Andy Higginbottom
Secretario del Comité de Solidaridad con Colombia, Londres